Una idea genial en solo 3 minutos a partir de una vieja ducha oxidada

Una idea genial en solo 3 minutos usando una vieja alcachofa de ducha oxidada

Una alcachofa de ducha usada puede ser la clave para darle un uso alternativo e ingenioso en tu jardín o espacio exterior. ¿De qué se trata? Sigue leyendo para descubrirlo.

¿Qué es una alcachofa de ducha y cuándo deja de funcionar?

Con el paso del tiempo, los objetos de casa se desgastan y pueden perder su función original. Cada pieza tiene una “fecha de caducidad” debido al uso constante que recibe. En este artículo, nos centraremos en la alcachofa de la ducha y cómo reutilizarla.

La alcachofa es la parte final de la ducha, por donde sale el agua cuando nos lavamos. Su función es dirigir el chorro de agua para que fluya de manera uniforme y facilite la limpieza de nuestro cuerpo.

Con el uso, esta pieza puede acumular cal y bloquear sus orificios, o desarrollar fugas fuera de los puntos por donde debería salir el agua. Un mantenimiento regular puede retrasar su deterioro.

¿Pero qué hacer si la alcachofa está oxidada y desgastada? En los siguientes apartados te contamos cómo darle una nueva vida rápidamente para un uso diferente y provechoso.

¿Alcachofa oxidada? Así puedes reutilizarla

Las alcachofas pueden estar fijas en la pared o ser de mano, y el mezclador permite regular temperatura e intensidad del chorro. Cuando notas que tu alcachofa está oxidada, lo normal es reemplazarla por una nueva y funcional.

Sin embargo, la vieja no debe desecharse sin más, porque puede servir para otros fines. Lo primero es limpiar el sarro adherido con una mezcla de bicarbonato de sodio y vinagre.

Para ello, introduce la alcachofa en una bolsa plástica con esta solución y déjala actuar varias horas. El cal desaparece, dejando la pieza lista para un nuevo uso.

¿Cuál? Sigue leyendo.

La idea ingeniosa para reutilizar la vieja alcachofa de ducha

Una vez limpia y libre de cal, la alcachofa puede aprovecharse para una función diferente y muy práctica en el exterior de tu hogar.

Con un poco de ingenio y equipamiento, instala un pequeño grifo con mezclador y conecta la alcachofa usando una manguera. Así, tendrás un sistema de riego cómodo y eficiente para tus plantas.

  • Riega tu jardín más rápido y de manera práctica.
  • En verano, usa la alcachofa para enjuagar tus pies tras volver de la playa y quitar la arena.
  • También sirve para refrescarte rápidamente al aire libre.

Esta solución es sencilla y te ayudará a aprovechar al máximo un objeto que, de otro modo, acabaría en desuso y desperdicio.