Un fertilizante súper eficaz para plantas y flores: descubre cómo hacerlo a partir de desechos.

Un abono casero súper eficaz para tus plantas y flores

El abono natural es la solución perfecta para tu jardín pequeño o huerto, incluso en macetas. Tus flores y plantas crecerán vigorosas sin necesidad de gastar mucho en productos comerciales.

Para esto, puedes aprovechar ciertos desechos orgánicos que normalmente van a la basura. Reciclar estos elementos les da una segunda vida útil y ayuda a evitar la contaminación ambiental. Además, las plantas se benefician enormemente, ya que estos “residuos” aportan minerales y nutrientes esenciales.

Cómo preparar un abono natural con tus residuos

Cáscara de plátano, café y levadura de cerveza

La cáscara de plátano ayuda a que tu jardín crezca rápido y saludable. Solo tienes que picarla en trozos pequeños y esparcirla sobre la tierra, dejándola en la superficie. Notarás mejoras desde las primeras floraciones.

También puedes agregar el café molido usado junto con las cáscaras de plátano. Normalmente lo tiramos sin saber que es muy beneficioso para el desarrollo de geranios, camelias y azaleas. Solo espárcelo sobre el suelo y espera los resultados.

La levadura de cerveza es otra opción muy efectiva. Disuelve tres cucharadas en al menos 10 litros de agua, mezcla bien y usa esta preparación para regar.

Cáscara de plátano, café y cáscaras de huevo

Combinar estos ingredientes produce un excelente abono natural. En una licuadora, mezcla 3 cáscaras de plátano (ricas en potasio), 3 dosis de café molido (lleno de minerales) y 5 cáscaras de huevo (fuente de calcio). Añade agua, aproximadamente un tercio de taza, y licúa hasta obtener una mezcla espesa pero líquida. Con una cuchara, distribúyela sobre la tierra del macetero cubriendo toda la superficie. ¡Verás grandes resultados!

Otras opciones: verduras, algas y cenizas

El agua de cocción de las verduras suele desecharse, pero en realidad es una excelente forma de favorecer el crecimiento de tus plantas. Esta agua contiene nutrientes valiosos para ellas.

Las algas, que a veces usamos para dar sabor a nuestras comidas y luego tiramos, pueden picarse y añadirse al agua de riego, haciendo que tus plantas florezcan mejor.

Las cenizas, incluso las de madera de tu chimenea, también son muy beneficiosas. Solo espárcelas sobre el suelo para aportar minerales que mejoran la nutrición de las plantas.