Tubitos de pasta de dientes, no cometas el error de tirarlos: son muy útiles si los reutilizas así

No tires los tubos de pasta de dientes: así puedes reutilizarlos de forma práctica

En todas las casas solemos tener tubos de pasta de dientes, un básico imprescindible para nuestra higiene bucal. Sin embargo, muchas personas creen erróneamente que, una vez vacíos, deben desecharse en la basura. Lo cierto es que estos tubos pueden reutilizarse de manera ingeniosa. Te contamos cómo.

¿Por qué reciclar los tubos de pasta de dientes?

La mayoría de las personas simplemente tiran los tubos de pasta de dientes cuando se acaban por completo. Sin embargo, con un poco de creatividad, se pueden transformar en objetos únicos y originales.

Si no planeas darles una segunda vida, al menos asegúrate de desecharlos en el contenedor correspondiente para un correcto tratamiento. Muchas veces se tiran en la basura común, lo cual no es lo ideal.

La mayoría de los tubos están fabricados completamente en plástico, mientras que otros son metálicos. En este último caso, deben depositarse en el contenedor de metales, pero recuerda retirar la tapa, ya que esta suele ser de plástico.

Antes de tirar cualquier residuo, revisa su estado. Si presenta impurezas, probablemente debas depositarlo en la basura común. Pero si te animas a poner manos a la obra, aquí te mostramos cómo reciclarlos de forma sencilla, rápida y práctica, prestando atención a cada detalle.

Proceso para reciclar tubos de pasta de dientes

No vuelvas a tirar los tubos usados. Pocos saben que estos envases pueden ser realmente útiles y que reciclarlos es muy sencillo con un poco de imaginación. Así, además de ahorrar, estarás contribuyendo a reducir el desperdicio.

Ideas para reutilizar tubos de pasta dental

Los tubos de pasta de dientes pueden convertirse en originales contenedores. Por ejemplo, puedes fabricar una pequeña cartera o un estuche. Primero, limpia bien el tubo, eliminando todos los residuos de pasta.

  • Si optas por la cartera: corta el tubo dejando un lado un poco más largo que el otro, pega la tapa con un adhesivo fuerte, añade un botón para cerrarla y listo.
  • Si prefieres un estuche: corta la parte superior del tubo e incorpora una cremallera. Así tendrás un práctico portabolígrafos o porta colores muy original.