Cómo dejar los paños de cocina como nuevos con un solo producto
¿Qué pueden contener los paños de cocina?
Los paños de cocina, si no se limpian y desinfectan con regularidad, pueden convertirse en un caldo de cultivo para bacterias. Entre las más comunes se encuentran Escherichia coli (E. coli), que puede causar infecciones intestinales, y Staphylococcus aureus, que afecta la piel y las vías respiratorias.
También pueden albergar salmonelas, responsables de infecciones gastrointestinales, y la listeria. Otro peligro potencial es Pseudomonas aeruginosa, que puede provocar infecciones respiratorias y en heridas.
Estos paños pueden contaminarse especialmente si se usan para limpiar superficies sucias o para secar alimentos crudos como carne y pescado, y si permanecen húmedos sin un lavado frecuente.
Para evitar la proliferación de bacterias en los paños de cocina, es fundamental lavarlos de forma habitual y desinfectarlos a altas temperaturas. Además, es recomendable no usar el mismo paño para limpiar diferentes áreas, por ejemplo, uno para la vajilla y otro para la encimera, así se evita la contaminación cruzada.
Muchas personas buscan cómo limpiar las servilletas y paños de cocina para que no queden manchas ni residuos bacterianos. Afortunadamente, existe un remedio revolucionario, especialmente usado en Oriente, que blanquea y desinfecta de forma rápida y efectiva.
Solo tienes que seguir leyendo para descubrir cuál es el ingrediente milagroso que probablemente ya tienes en casa y que te ayudará a ahorrar dinero, ya que no se trata de un detergente especial ni caro.
Límpialos con este producto
Hoy te presentamos un método chino para dejar tus paños de cocina tan limpios y blancos como nuevos. Solo necesitas sumergirlos en agua caliente.
Añade un poco de sal y una cucharadita de un ingrediente muy versátil: bicarbonato de sodio.
Hierve la mezcla y deja los paños en remojo durante unos minutos. Mientras hiervan, remueve varias veces para que el bicarbonato actúe uniformemente en todas las partes.
Luego, enjuágalos con agua fría. Después puedes lavarlos en la lavadora o colgarlos directamente para que se sequen al aire. Tus paños quedarán limpios y brillantes, como el primer día.
Además, usar bicarbonato de sodio te permitirá ahorrar el dinero que gastarías en detergentes caros o productos específicos.
