Por qué los toallas huelen a perro mojado y cómo evitarlo
¿Por qué los toallas tienen mal olor después del lavado?
Los toallas son uno de los objetos más usados en casa y suelen acumular gérmenes, bacterias y malos olores. Nada resulta más desagradable que un toalla limpia que huele mal. La causa principal de este olor desagradable es la presencia de bacterias y moho, que se acumulan en la superficie de la toalla y proliferan en ambientes cálidos y húmedos, como el baño. Estos microorganismos se alimentan de restos de sudor, células muertas y otras impurezas, liberando sustancias químicas responsables de los malos olores.
Para eliminar estos olores es esencial desinfectar bien las toallas, un paso que muchas veces se omite y que provoca esos olores desagradables.
Cómo desinfectar las toallas para eliminar el mal olor
Una manera eficaz de desinfectar las toallas es añadiendo lejía suave o percarbonato al agua de lavado. Basta con dejar las toallas en remojo durante una hora en esta solución antes de lavarlas normalmente en la lavadora.
El percarbonato es una combinación de carbonato de sodio y peróxido de hidrógeno que, al disolverse en agua, libera oxígeno activo. Este es un agente blanqueador e higienizante muy potente.
Además, el percarbonato no contiene cloro, por lo que es más suave con las fibras que la lejía tradicional, evitando que las toallas se decoloren o deterioren. Así, el uso de percarbonato garantiza prendas desinfectadas, limpias y suaves, ofreciendo una experiencia agradable e higiénica.
Otro remedio para evitar toallas con mal olor: el vinagre blanco
El vinagre de vino blanco es otra solución eficaz para prevenir el mal olor en las toallas. Antes de iniciar el ciclo de lavado, basta con añadir 125 ml de vinagre blanco en el compartimento del suavizante de la lavadora.
El vinagre tiene propiedades antibacterianas y antimicóticas que ayudan a eliminar los olores desagradables.
Cómo lavar y secar las toallas correctamente
Además de una buena desinfección, es fundamental cuidar el lavado y secado para mantener las toallas con un aroma agradable. En el lavado, es importante seleccionar el ciclo adecuado: lavar a 40 °C con un centrifugado a 800 revoluciones para prendas delicadas. Temperaturas más bajas podrían no limpiar lo suficiente la textura de la toalla.
En cuanto al secado, nunca dejes las toallas húmedas dentro de la lavadora, ya que la humedad atrapada favorece la proliferación de bacterias y malos olores.
Lo ideal es colgarlas al aire libre para que el sol y el viento ayuden a desinfectar y secar naturalmente. Si usas secadora, selecciona un ciclo adecuado y utiliza únicamente toallas de algodón, evitando las de microfibra que no soportan bien las altas temperaturas.
Resumen
Para eliminar los malos olores de las toallas es imprescindible desinfectarlas bien con detergentes específicos como el percarbonato o el vinagre blanco. Asimismo, es clave lavar con el ciclo correcto y secarlas adecuadamente, preferiblemente al aire libre. Con estas simples precauciones, tus toallas volverán a lucir limpias, frescas y libres de olores desagradables.
