Toallas antiguas y amarillentas: cómo blanquearlas y dejarlas suaves como nubes

Cómo blanquear toallas antiguas y amarillentas para que queden suaves como nubes

Toallas antiguas y amarillentas: el problema

Es ideal contar en casa con un juego de toallas de baño de colores claros, resistentes y versátiles, que combinen sobriedad y elegancia para adaptarse a cualquier ambiente.

El problema con las toallas blancas aparece cuando el blanco inmaculado se desgasta por el uso o por lavados inapropiados. En estos casos, las toallas suelen amarillear o ponerse grisáceas, pierden suavidad y muestran más evidencia de desgaste.

El secreto para blanquear toallas: un solo ingrediente

¿Alguna vez te has preguntado cómo los hoteles mantienen sus toallas blancas, frescas y en perfecto estado lavado tras lavado? Si has pensado en desechar las tuyas, detente, porque existen muchas soluciones económicas usando ingredientes que seguramente tienes en casa. Aquí te mostramos algunas.

El bicarbonato de sodio, que nuestras abuelas siempre tenían en la cocina, es un remedio natural con múltiples propiedades. Es excelente para blanquear, eliminar manchas y suavizar toallas envejecidas.

Para usarlo, agrega dos o tres cucharadas de bicarbonato tanto en el compartimiento del detergente como directamente dentro del tambor de la lavadora. Luego programa el lavado según el tipo de tejido.

Si prefieres lavar a mano, disuelve la misma cantidad de bicarbonato en un recipiente con agua y sumerge las toallas, dejándolas en remojo un rato antes de enjuagar y lavar normalmente.

También puedes aprovechar el vinagre blanco, conocido por sus propiedades desengrasantes y para eliminar malos olores. Además, suaviza las toallas más ásperas, evitando irritaciones en la piel.

Para emplearlo, vierte medio vaso de vinagre blanco en agua caliente y deja las toallas en remojo durante varias horas. Luego sólo retíralas, enjuágalas y lávalas como de costumbre.

Este mismo tratamiento se puede hacer en lavadora añadiendo el vinagre directamente en el tambor y usando un ciclo habitual de lavado.

Otros remedios naturales para blanquear toallas

El limón, otro clásico en la limpieza tradicional, también aporta un poder blanqueador natural muy eficaz.

Al lavar en máquina, mezcla 500 ml de agua con media taza de jugo de limón y añádelo al compartimento del detergente antes de iniciar el lavado.

Para lavado manual, coloca dos rodajas de limón en un litro de agua hirviendo y sumerge las toallas durante unos 30 minutos. Después procede con el lavado habitual. Recuerda usar esta técnica sólo en toallas blancas o claras, ya que el limón tiene un efecto blanqueador potente.

Ácido cítrico para toallas antiguas y amarillentas

Si prefieres evitar el vinagre, el ácido cítrico es otra excelente opción. Además de limpiar a fondo la lavadora y eliminar el sarro, ayuda a blanquear las toallas.

Disuelve 150 gramos de ácido cítrico en un litro de agua tibia y añade alrededor de 100 ml de esta solución al compartimento de lavado en cada ciclo.