¡Tíralo al suelo de tu casa y brillará sin parar: así nunca lo habías tenido!

Haz que el suelo de tu casa brille sin parar: el secreto que nunca has probado

¿Por qué el suelo de casa se vuelve opaco?

Que el suelo de tu hogar pierda brillo es un problema común para muchos propietarios. Las causas pueden ser variadas, desde la falta de limpieza hasta el desgaste natural de los materiales.

Uno de los motivos más habituales es una limpieza insuficiente. Cuando el suelo no se limpia de manera frecuente y profunda, acumulamos polvo, suciedad y otras partículas que opacan su superficie, dejándola apagada y poco atractiva. Además, la falta de cuidado puede crear manchas y marcas difíciles de quitar.

Otro factor que contribuye a la pérdida de brillo es el uso de productos inadecuados. Algunos limpiadores contienen químicos agresivos que dañan la superficie del suelo, volviéndolo opaco y sin vida. Es vital usar productos específicos para cada tipo de suelo y seguir siempre las indicaciones del fabricante para evitar deterioros.

En ocasiones, el deslustre se debe al desgaste por el uso constante o a daños estructurales. Rasguños, abrasiones y golpes pueden dejar el suelo marcado. En estos casos, la mejor solución es restaurar el suelo eliminando las zonas dañadas y sustituyendo las partes que ya no se pueden reparar.

Consigue un suelo brillante en casa con solo un ingrediente

La ceniza es una de las técnicas más antiguas y naturales para limpiar y devolver el brillo al suelo. Esta práctica, que se ha usado durante siglos, sigue siendo hoy una alternativa eficaz frente a los productos químicos.

La ceniza es el residuo que queda tras quemar madera, carbón u otros materiales orgánicos. Ya desde la antigüedad se utilizaba como limpiador doméstico, con referencias históricas que muestran su uso para limpiar cocinas, establos y otros espacios del hogar.

¿Cómo funciona la ceniza para limpiar el suelo?

La ceniza actúa como un abrasivo suave que elimina la suciedad sin rayar la superficie. Además, contiene potasio y otros minerales que potencian su capacidad limpiadora.

Para usarla, primero debes recoger ceniza de una chimenea o estufa de leña, asegurándote de que esté fría y seca, ya que de lo contrario no servirá correctamente.

Después, espárcela sobre el suelo y frótala con una escoba o un cepillo rígido. Ten en cuenta que no se recomienda su uso en suelos delicados como el mármol, ya que puede rayarlos o dañarlos.

Una vez frotado, elimina la ceniza y el polvo con una escoba o aspiradora. Para terminar, pasa un paño húmedo para retirar cualquier residuo y dejar la superficie limpia y brillante.