Tira la pastilla del lavavajillas en la ducha: es sorprendente por qué

Por qué usar una pastilla de lavavajillas en la ducha es sorprendentemente efectivo

Las pastillas de lavavajillas y sus usos más allá de la cocina

En muchas ocasiones, los remedios caseros para la limpieza aprovechan ingredientes que no imaginaríamos para otros usos distintos a los habituales. Este es el caso de las pastillas de lavavajillas, que pueden usarse en la ducha o en la bañera para facilitar la limpieza. A continuación, descubriremos por qué esta técnica es fácil de aplicar y muy efectiva.

¿Qué son las pastillas para lavavajillas?

Actualmente, existen diversos tipos de pastillas para lavavajillas disponibles en el mercado, un electrodoméstico muy común en muchos hogares.

Estas pastillas están diseñadas para limpiar y desinfectar platos, cubiertos y utensilios de cocina. Contienen una mezcla de componentes químicos que eliminan restos de comida, grasas y manchas difíciles. Suelen ser solubles en agua y se venden en sobres individuales o cajas con varias unidades.

El uso es muy sencillo: se coloca la pastilla en el compartimento destinado dentro de la puerta del lavavajillas, se cierra y se inicia el ciclo de lavado.

Además de cumplir la función de detergente, las pastillas tienen propiedades antibacterianas que ayudan a eliminar gérmenes y bacterias, razón por la cual también pueden aprovecharse para la limpieza y desinfección en el baño.

¿Por qué colocar una pastilla de lavavajillas en la ducha?

Gracias a su acción desinfectante, estas pastillas son un aliado eficaz para erradicar gérmenes y bacterias, y también pueden aplicarse en lugares donde proliferan estos microorganismos, como la ducha o la bañera.

Para aplicar este método en la ducha, el plato debe tener bordes elevados y no estar al ras del suelo, de manera que se pueda cerrar el desagüe y acumular un poco de agua. El procedimiento consiste en:

  • Cerrar el desagüe.
  • Llenar el plato con unos centímetros de agua tibia.
  • Disolver una pastilla de lavavajillas en el agua.
  • Dejar actuar durante unos 15 minutos.
  • Frotar suavemente con una esponja suave para eliminar la suciedad.

Notarás que no es necesario restregar con fuerza, ya que la pastilla habrá ablandado cualquier residuo.

Luego, abre el desagüe para vaciar el agua y enjuaga bien la superficie para eliminar cualquier resto.

Si se trata de una bañera grande, para evitar desperdicios, es mejor llenarla hasta la mitad y limpiar con más profundidad.

Beneficios adicionales de esta técnica

Este método no sólo ayuda a desinfectar la ducha, sino que también es ideal para recuperar y blanquear platos o bañeras que se han amarillado con el tiempo. En pocos minutos conseguirás un baño limpio, aseado y renovado, sin esfuerzo excesivo.