Terrazas y barandillas corroídas por el óxido: solución fácil en segundos

Terrazas y barandillas invadidas por el óxido: así de rápido podrás solucionarlo

El óxido en los suelos y barandillas de las terrazas es un problema común. Descubre por qué se forma y cómo eliminarlo con unos sencillos pasos.

¿Por qué aparece el óxido en terrazas y barandillas?

El óxido suele cubrir con frecuencia la barandilla de tu balcón o el suelo exterior, lo que resulta poco estético. Se trata de óxidos de hierro hidratados y carbonatos de hierro, productos de la oxidación del hierro.

Esta oxidación puede deberse a un mantenimiento deficiente o a la acción constante de agentes atmosféricos como la lluvia, la nieve o el granizo. Sin un cuidado regular en las barandillas y suelos, el óxido se desarrolla especialmente en los meses fríos.

El hidróxido de hierro reacciona con el dióxido de carbono cuando está en contacto con el agua, provocando la formación de carbonato de hierro que origina el óxido.

¿Cómo evitar esta oxidación? ¿Qué hacer si el óxido ya está presente en terrazas o barandillas? A continuación te lo explicamos detalladamente.

Óxido en terrazas y barandillas: ¿cómo resolverlo?

El óxido se forma con facilidad y puede aparecer incluso si mantienes bien tus espacios exteriores. Sin embargo, existen inhibidores específicos para evitar la oxidación que se aplican como tratamiento preventivo y que reducen estas manchas al máximo.

El óxido no solo estropea el aspecto, sino que puede ser un riesgo para la seguridad. Aplicar un acabado protector o un producto antioxidante, que venden en cualquier tienda especializada, brinda mayor tranquilidad. Estos productos son fáciles y rápidos de usar en todas las superficies que necesitas proteger.

Pero puede que no hayas aplicado estos tratamientos a tiempo o que el óxido ya haya invadido los suelos y barandillas. Veamos cómo eliminarlo de forma práctica y eficaz con métodos al alcance de todos.

Cómo eliminar el óxido: las mejores técnicas

Las cubiertas líquidas impermeabilizantes son útiles para proteger los suelos exteriores. Pero si el óxido ya ha afectado alguna zona, aquí tienes las soluciones más efectivas.

Primero, identifica el material de la superficie. En suelos de mármol, basta con usar un aceite fino aplicado sobre la mancha y dejar actuar entre 24 y 36 horas. Luego enjuaga y verás cómo se disuelve la suciedad.

Para suelos más resistentes, típicos de exteriores, el vinagre blanco es un remedio natural muy eficaz. Aplica vinagre con un paño de lana sobre las zonas oxidadas y luego enjuaga con agua caliente. El ácido del vinagre disuelve las manchas de óxido y cal.

En las barandillas, el óxido se puede tratar con un convertidor específico que contiene resinas sintéticas. Este producto bloquea la oxidación convirtiendo el óxido duro en una capa lista para pintar.

Para retirar el óxido, utiliza una brocha metálica o papel de lija para eliminar los restos antes de aplicar el convertidor.

Si prefieres una opción más natural, usa sal y limón. Cubre generosamente la superficie oxidada con sal. Luego pasa un paño de microfibra empapado en jugo de limón sobre la sal. La acción del ácido cítrico ayuda a eliminar el óxido con facilidad.