Cómo cultivar un hermoso limón en 30 días: la técnica de las semillas peladas
Cultivar un limón es una tarea sencilla que casi cualquiera puede lograr, especialmente utilizando la técnica de las semillas peladas que aquí te explicamos.
Los limones, un tipo de cítrico, son ricos en beneficios para la salud. Son una fuente natural de potasio y vitamina C, y tienen propiedades antiinflamatorias, diuréticas y antioxidantes que ayudan a la digestión y apoyan órganos vitales como el hígado. Por eso, muchas personas optan por cultivar limoneros tanto en macetas como en jardines.
Un riego adecuado resulta fundamental, sobre todo durante los meses calurosos. También es importante proteger el árbol del viento fuerte y las condiciones demasiado secas. Los expertos en jardinería pueden orientarte sobre el lugar ideal para plantar.
Si quieres aprender cómo sembrar y cuidar semillas de limón para cultivar tus propios árboles, sigue leyendo para descubrir todos los pasos detallados.
Siembra de limón con la técnica de las semillas peladas: resultados sorprendentes
Comienza cortando un limón maduro por la mitad y exprimiendo su jugo con un exprimidor, separando cuidadosamente las semillas. El foco estará en estas últimas.
Preparación de las semillas
Con la ayuda de una pinza, retira la cáscara que recubre cada semilla. Luego, coloca las semillas peladas sobre una toalla dentro de una caja pequeña de plástico transparente con tapa. Humedece las semillas con un poco de agua, cúbrelas con otra toalla y cierra la caja. No olvides anotar la fecha en que iniciaste el proceso.
Cuidados durante la germinación
Deja la caja en un lugar interior luminoso, pero protegido de la luz solar directa para evitar que las semillas se quemen.
Al cabo de 15 días, comenzarás a ver que las raíces emergen, señal de que el proceso avanza bien. En ese momento, planta cada semilla en una maceta con sustrato ácido (pH entre 5,5 y 6,5), enterrándola a aproximadamente 1 centímetro de profundidad. Usa un pulverizador para regar y así evitar el exceso de agua estancada.
Cubre la maceta con una bolsa de plástico transparente para mantener la humedad y proteger la planta de la luz directa. Después de 30 días, aparecerán los primeros brotes jóvenes de limón.
Sigue cuidando tu limonero, manteniéndolo en un lugar luminoso, sin sol directo, y regándolo de forma regular. Al cabo de un año, podrás trasplantarlo al suelo, y luego de dos años, será posible injertarlo para que comience a producir frutos.
