Tendedero amarillento: este ingrediente tan apreciado basta para devolverle el blanco

Cómo devolver el blanco original a tu tendedero amarillento con un ingrediente fácil y natural

Si tienes un tendedero de resina blanca que con el tiempo ha ido oscureciéndose y amarilleando, no te preocupes. Este es un problema común, especialmente cuando exponemos el tendedero al sol y al viento para secar la ropa rápidamente. Aunque pongamos cuidado, el amarillamiento es inevitable. Sin embargo, existe un ingrediente sencillo y muy popular que te ayudará a mantener el blanco original como si fuera nuevo.

Tendedero de resina blanca: ventajas y desventajas

Los tendederos fabricados en resina blanca son muy usados y tienen varias ventajas claras. A diferencia de los metálicos, cuentan con varillas más gruesas y rígidas, evitando esas pequeñas marcas en la ropa que dejan los tendederos de varillas finas de metal. Además, la resina resiste perfectamente al contacto con el agua, la lluvia o la humedad, un problema frecuente en los tendederos metálicos que suelen oxidarse y dejar manchas irreversibles en la ropa.

Sin embargo, el mayor inconveniente del tendedero de resina es que con el paso del tiempo tiende a ponerse amarillo y opaco. Esto no solo afecta su aspecto sino que también puede manchar la ropa y resulta poco estético. La buena noticia es que la solución es muy sencilla y rápida.

Recupera el blanco original del tendedero con un solo producto

Limpiar el tendedero con un paño húmedo solo elimina el polvo, pero no logra devolverle el blanco ni eliminar las manchas amarillas. Para una limpieza profunda y eficaz necesitas un producto que probablemente tengas en casa: vinagre blanco de vino. Además de ser un excelente aliado en la cocina, el vinagre blanco es un potente limpiador natural con propiedades desengrasantes, desinfectantes y que neutraliza malos olores.

Para devolver el brillo al tendedero, sigue estos pasos:

  • Limpia el tendedero con un paño húmedo, asegurándote de quitar el polvo en cada rincón y fisura.
  • Moja un paño suave con vinagre blanco y pásalo por cada varilla y superficie del tendedero. Verás cómo poco a poco vuelve el color blanco original.
  • Si las manchas persisten, utiliza un cepillo de dientes humedecido en vinagre para frotar las zonas más difíciles y eliminar cualquier suciedad incrustada.

Este método es tan efectivo que quienes lo prueban prefieren no volver a usar otros limpiadores. Basta con realizar esta limpieza dos veces al mes para mantener el tendedero blanco y como nuevo.