Qué sucede al sumergir un diente de ajo en agua
Propiedades del ajo
El ajo es un ingrediente fundamental en nuestra cocina y también puede cultivarse en casa fácilmente. Esta planta aromática no solo aporta sabor, sino que sus propiedades beneficiosas para la salud son múltiples. Para aprovechar al máximo sus beneficios, lo ideal es consumirlo crudo.
Con su aroma y sabor característicos, el ajo es rico en vitaminas y minerales como hierro, sodio y calcio. Además, posee propiedades antimicóticas, antibacterianas, antivirales, antioxidantes e incluso anticancerígenas.
El ajo puede ayudar a reducir el colesterol y la presión arterial, además de fortalecer los huesos. Históricamente, se ha usado como remedio natural para diversas dolencias. El alicina, uno de sus principales compuestos, favorece la digestión, combate parásitos intestinales y protege el hígado.
Es un alimento excelente para problemas relacionados con la mala circulación, como hemorroides, varices o pies hinchados. Consumir ajo crudo también ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, hipertensión, micosis y a controlar el colesterol. Gracias a su acción antiviral, es útil para combatir el herpes labial.
Usos alternativos del ajo
Los dientes de ajo pueden funcionar como repelente natural de mosquitos. Solo necesitas colocar algunos cerca de la casa para mantenerlos alejados. Además, el ajo protege los árboles frutales de parásitos si se esparcen dientes cerca de sus troncos y raíces.
Aplicar ajo frotado en el pelaje de tus mascotas es una forma natural de prevenir pulgas. Por su acción desinfectante, también es muy efectivo para tratar el acné: basta con aplastar un diente y aplicar con un algodón en las áreas afectadas.
Para infecciones fúngicas, se recomienda aplicar una mezcla natural de ajo con aceite de oliva.
El ajo es útil para eliminar depósitos de cal en superficies del hogar fabricando un spray con agua, limón y ajo. Para aliviar la picazón de las picaduras de insectos, solo hay que frotar un diente de ajo sobre la zona. También fortalece las uñas si se aplica regularmente.
Para recuperarse rápidamente de resfriados, los baños de vapor con ajo son una excelente opción.
Cómo plantar ajo en agua desde casa
Generalmente, el ajo se cultiva directamente en tierra, haciendo pequeños hoyos en los que se colocan los dientes. La mejor época para plantar es a finales de otoño o a principios de invierno. También es recomendable cultivarlo junto con otros vegetales que necesiten protección contra plagas.
Una forma sencilla de cultivar ajo en casa es usando botellas de plástico. Para ello, corta la parte superior de cada botella y calienta los bordes con una plancha para moldearlos y evitar que queden afilados.
Llena las botellas con agua y coloca dentro los dientes de ajo, asegurándote de que estén en contacto con el agua para que puedan echar raíces.
Coloca las botellas en un lugar seco y espera a que broten los primeros tallos, lo que ocurrirá en pocos días. Una vez que las plantas pequeñas hayan crecido, trasplántalas a macetas o directamente al suelo, manteniendo un riego moderado durante varios meses para obtener plantas frondosas.
