Suelos de mármol triturado: cómo recuperar su brillo con un remedio natural
Al elegir el revestimiento para tu hogar, muchas veces buscas un material que realce el interior, aportando luz, estilo y elegancia a cada espacio. Entre las opciones destacan los suelos de mármol triturado, muy valorados por su gran resistencia y durabilidad. Sin embargo, con el paso del tiempo pueden perder el brillo original y parecer opacos.
Cómo limpiar suelos de mármol triturado: trucos y consejos
No te preocupes, es posible devolver a estos suelos su aspecto inicial. La clave está en una limpieza profunda y desinfección que garantice un brillo incomparable. Aunque existe una amplia oferta de productos químicos en el mercado, lo mejor es apostar por soluciones naturales y caseras que no dañen la superficie.
Antes de aplicar cualquier solución, elimina el polvo y la suciedad superficial del suelo. Puedes hacerlo usando un aspirador o una escoba de cerdas suaves para no rayar el mármol.
Una vez limpio, realiza la limpieza principal evitando productos ácidos. Se recomiendan limpiadores con pH neutro o fórmulas suaves que respeten el material. En usos diarios, con agua tibia y un trapo suave suele ser suficiente para mantener la superficie limpia.
Productos delicados ideales para la limpieza de suelos de mármol triturado
Una opción excelente es la jabón de Marsella, que puedes usar tanto en escamas (unos pocos bastarán) como líquido (una cucharada medidora). Diluye el jabón en un cubo con agua tibia, moja el trapo y limpia el suelo con movimientos circulares. Verás cómo desaparecen las manchas y el piso luce renovado.
Otra alternativa natural muy eficaz es el uso de alcohol de quemar. Añade cuatro cucharadas soperas a un cubo con agua tibia, humedece un trapo en esta mezcla y pásalo sobre el suelo. Terminada la limpieza, enjuaga con agua tibia para eliminar cualquier residuo.
Fórmula casera para un limpiador específico de suelos de mármol triturado
También puedes preparar un limpiador especial mezclando 10 cucharadas soperas de alcohol, 3 de bicarbonato sódico y 1 de jabón de Marsella en un recipiente. Con esta solución, moja un trapo y limpia las zonas más sucias del suelo. Tras aproximadamente cinco minutos, enjuaga con un paño humedecido solo en agua tibia para eliminar los restos y dejar el mármol brillante.
