Suelos brillantes y perfumados con solo dos productos: así se hace
Olvida el esfuerzo de fregar mil veces
Lavar el suelo requiere un esfuerzo considerable, tanto si tienes una casa grande como pequeña. Limpiar las molduras, eliminar restos de suciedad persistente en las juntas entre los azulejos… son tareas largas y agotadoras que dificultan obtener un resultado impecable. Pero no tiene por qué ser así: existe un truco para conseguir un suelo brillante y perfumado sin mucho desgaste, solo necesitas usar los productos adecuados. Y en este caso, hacen falta solo dos.
Consigue un suelo brillante y aromático con solo dos ingredientes
Algunos pensarán que limpiar a fondo solo con dos productos será caro, pero no es así. Estos dos productos cuestan menos de 10 euros y rinden durante meses. De hecho, probablemente ya los tengas en casa, pues habitualmente se usan para otros fines.
¿De qué productos hablamos? De vinagre blanco y detergente. Por sí solos, ambos destacan por sus propiedades desengrasantes y limpiadoras, comparables e incluso superiores a las de muchos productos de marcas caras. Su combinación forma una mezcla potente que no solo deja el suelo reluciente, sino que también aporta un aroma duradero. Y funciona en cualquier material: desde cerámica hasta parquet, pasando por superficies difíciles de limpiar.
La eficacia radica en las propiedades únicas de ambos productos. El vinagre blanco, por ejemplo, es un producto versátil que no solo se usa en la cocina. Además de aliñar ensaladas, sirve para lavar ropa, limpiar suelos, pulir espejos, hornos y frigoríficos, desatascar tuberías y mucho más. Gracias a su composición, rica en ácido acético, limpia, elimina manchas y actúa como desincrustante natural. Eso sí, siempre conviene diluirlo en agua para no dañar las superficies ni dejar un olor demasiado fuerte.
La fórmula infalible para un suelo brillante
¿Cómo combinar vinagre y detergente para lograr el suelo perfecto? Muy sencillo: llena un balde con agua y añade una cucharada de detergente y media taza de vinagre blanco. En cuanto al detergente, lo ideal es usar el que tengas para lavar platos, aunque hay una alternativa mejor con el mismo coste.
Se trata del detergente suave ACE, que destaca por desengrasar a fondo y aportar brillo, además de ser apto para las manchas difíciles. Fue diseñado como agente blanqueador delicado para ropa de color, lo que lo hace ideal para conseguir un acabado impecable sin dañar las superficies.
Además, como explica el fabricante, su composición con oxígeno activo elimina los malos olores, siendo perfecto para un suelo perfumado. Puede usarse en grandes superficies, recomendando verter 100 ml en 5 litros de agua para suciedad normal, o aplicarlo directamente en manchas persistentes.
En nuestro caso, solo hay que mojar un trapo en el balde con la mezcla y frotar el suelo. El resultado es excelente: mínima inversión y máxima eficacia para disfrutar de un suelo brillante y con aroma.
