Suavizante, viértelo sobre papel higiénico y no creerás lo que pasa después

Cómo usar suavizante sobre papel higiénico y los sorprendentes beneficios

El papel higiénico es un objeto indispensable en cualquier baño, diseñado especialmente para su función básica tras usar el aseo. Sin embargo, existe un uso alternativo que está ganando popularidad: aplicar suavizante sobre el papel higiénico. Más allá de su propósito habitual en la ropa, el suavizante aporta un aroma persistente y agradable que puede aprovecharse de formas prácticas en el hogar.

Por qué combinar suavizante con papel higiénico

Si te preguntas cómo se puede usar esta mezcla y para qué sirve, te explicamos paso a paso el proceso para que puedas probarlo tú mismo y empezar a disfrutar de sus beneficios.

Pasos para preparar el papel higiénico con suavizante

  • Empieza por retirar el cilindro de cartón central de un rollo nuevo de papel higiénico con cuidado, para no dañar el papel.
  • En un recipiente, mezcla medio vaso de agua con tres cucharadas de alcohol y una cucharada de bicarbonato de sodio, removiendo hasta disolver completamente el bicarbonato.
  • Añade una pequeña cantidad de suavizante y mezcla para integrar bien todos los ingredientes.
  • Coloca el rollo de papel higiénico (sin el cilindro) sobre un plato y vierte la solución líquida sobre él, asegurándote de empapar bien el papel.
  • Una vez impregnado, guarda el rollo en un recipiente adecuado para usarlo cuando lo necesites.

Estas toallitas caseras serán suaves, desinfectantes y tendrán un aroma muy agradable gracias al suavizante. Son ideales para limpiar rápidamente distintas superficies de la casa, desde el baño hasta otras habitaciones, aportando una limpieza eficaz y una frescura envolvente.

Otras aplicaciones prácticas del suavizante

El suavizante tiene usos diversos más allá de su función en la colada. Gracias a sus propiedades antistáticas y su fragancia, es un aliado en la limpieza y el cuidado del hogar, entre otros usos:

  • Limpiar cristales, facilitando la eliminación de polvo y dejando un acabado sin marcas.
  • Fregar suelos, contribuyendo a mantenerlos brillantes y con un aroma fresco.
  • Quitar adhesivos de ventanas y papel pintado con mayor facilidad.
  • Lavar moldes y bandejas de horno, protegiéndolos y limpiándolos en profundidad.
  • Tratar muebles de madera para realzar su brillo y perfumarlos naturalmente.
  • Lavar pinceles de maquillaje, gracias a su delicadeza y eficacia en la limpieza.