Sólo una taza al mes es suficiente: las flores y las raíces te lo agradecerán

Con solo una taza al mes: flores y raíces te lo agradecerán

El secreto para que tus plantas florezcan de nuevo

Para tener flores exuberantes, es fundamental cuidar bien las plantas, especialmente sus raíces. Si tus plantas no están tan vigorosas como deberían y no florecen, puede que el suelo carezca de algo esencial.

Antes de comprar cualquier producto, prueba esta sencilla ayuda natural que podría ser la clave para que tu jardín o balcón luzcan realmente florecidos.

El secreto de las mejores flores y raíces

Cuando compras plantas en un vivero, esperas que crezcan tan bien como las ves. Sin embargo, pronto notas que algo no va bien: las hojas pierden brillo y las flores se marchitan sin ser reemplazadas.

Esto suele ocurrir porque, a diferencia del vivero, las plantas de interior pueden quedar un poco olvidadas. Cuidarlas con abono regular es esencial, ya que el suelo se agota rápidamente.

Un truco muy eficaz para aportar una buena dosis de potasio es usar zanahorias, un alimento beneficioso tanto para nosotros como para las plantas. La forma más sencilla de aprovecharlas es preparando un fertilizante líquido a base de zanahoria. A continuación, te explicamos cómo hacerlo y aplicarlo.

Mucho potasio para más flores

El potasio es un elemento vital para todos los seres vivos, incluidas nuestras plantas. La cantidad adecuada de potasio en el suelo fortalece las raíces y aumenta la vitalidad justo cuando empieza la floración.

Puedes utilizar restos de zanahoria, incluso esos ejemplares ligeramente deformados que siempre quedan en la cocina. Con solo 30 gramos de pulpa de zanahoria puedes preparar dos litros de solución fertilizante.

Para prepararlo, trocea la zanahoria y mézclala con un litro de agua en una batidora. Al triturar la zanahoria se liberan más nutrientes, especialmente potasio, en el agua. Como es una preparación natural, necesita reposar por lo menos 24 horas, en un lugar oscuro para evitar que le dé la luz directa del sol.

Tras el reposo, filtra el líquido y dilúyelo con otro litro de agua. Puedes aplicar este fertilizante líquido pulverizando directamente el suelo o sumergiendo las macetas durante unos diez minutos. Aplicando este tratamiento una vez al mes, notarás flores más fuertes y raíces sanas.