Solo se necesitan 5 minutos y ahorrarás miles: cómo preparar tu caldera para el invierno

Solo necesitas 5 minutos para preparar tu caldera para el invierno y ahorrar miles de euros

Este es el secreto de un fontanero para evitar gastos elevados en reparaciones de la caldera.

El temor de muchas familias con la llegada del invierno es quedarse sin calefacción, especialmente aquellas preocupadas por los altos costes de instalar o reparar su caldera. Sin embargo, cuidar el sistema de calefacción es fundamental, no solo por seguridad y salud (ojo con el monóxido de carbono), sino también para proteger el bolsillo.

Aunque la revisión anual de la caldera es obligatoria, existen sencillos controles que puedes hacer durante el año para prevenir averías inoportunas, alargar la vida útil del equipo y ahorrar dinero. Según un fontanero, estos son los aspectos clave para revisar antes del invierno y garantizar un buen funcionamiento de la caldera:

  • Revisar la presión: debe estar entre 1 y 2 bares. Se visualiza en el manómetro, ese pequeño indicador parecido a un barómetro en la caldera. Si tus radiadores hacen ruidos como gorgoteos, es señal de que conviene comprobar la presión.
  • Corregir la presión si es incorrecta: si está demasiado alta o baja, realiza un purgado tanto en la caldera como en los radiadores.
  • Buscar fugas y óxido en las tuberías: si detectas estos signos, es urgente consultar a un profesional. El purgador automático de aire, presente en la caldera para eliminar el aire acumulado, es vital para mantener la eficiencia. Su sustitución cuesta entre 100 y 150 euros y evitará que aparezca óxido por su mal funcionamiento.
  • Comprobar que los radiadores funcionen bien: si notas falta de rendimiento, puede haber lodos en el circuito, lo que afecta la calefacción y eleva el consumo energético y la factura. Es necesario limpiar el sistema.
  • Asegurar una buena ventilación en el espacio donde está instalada la caldera: verifica que el conducto de salida no esté obstruido por hojas u otros residuos.
  • Revisar conexiones y estanqueidad de las juntas.
  • Consultar el contrato de mantenimiento: si tienes uno, verifica cuándo fue la última revisión realizada por un técnico autorizado.

Un mantenimiento regular evita fallos y la necesidad de reemplazar prematuramente la caldera. En la revisión, el profesional revisará especialmente los electrodos de encendido, ya que su fallo provoca que la caldera se apague y la reparación es urgente y costosa.

También es fundamental controlar la válvula limitadora de presión. Los técnicos advierten que un mantenimiento deficiente puede acortar la vida útil de la caldera y provocar averías graves. El coste de un equipo nuevo suele partir de 1.000 euros, con precios promedio entre 2.500 y 3.000 euros. En el caso de calderas sofisticadas a leña, el precio puede superar los 6.000 euros. La cuenta sale rápido.