Silicona negra en el baño, si haces esto, vuelve como si la acabaras de comprar

Silicona negra en el baño: cómo devolverle su aspecto original fácilmente

Por qué el silicona del baño se vuelve negra y cómo prevenirlo

¿Has notado que el silicona de tu baño se oscurece con el tiempo? Esto es muy común, pero por suerte hay formas efectivas de evitar que se ponga negro.

Lo primero es limpiar regularmente el silicona con un detergente suave y agua tibia. Así eliminarás la suciedad y la humedad que pueden mancharlo.

Evita usar productos abrasivos o agresivos que dañan el material y pueden acelerar el oscurecimiento. También es fundamental secar siempre el silicona con un paño suave para eliminar la humedad y evitar manchas.

Asegúrate de que tu baño esté bien ventilado para prevenir la acumulación de humedad, lo que favorece la aparición de moho y bacterias en el silicona.

Si no cuentas con ventilación natural, usar un ventilador para secar el baño tras cada uso es una excelente opción. Además, repara inmediatamente cualquier fuga de agua en el silicona para evitar la formación de moho y otras sustancias perjudiciales para la salud.

Cómo devolverle al silicona negra de la ducha su aspecto original

El oscurecimiento del silicona en el baño es un problema frecuente en muchos hogares, pero hay soluciones prácticas para remediarlo.

Para limpiar el silicona que se ha puesto negro, puedes usar una mezcla de lejía y agua que elimina eficazmente las manchas.

Mezcla una parte de lejía con cuatro partes de agua en un recipiente. Ponte guantes de goma antes de manipular esta solución para proteger tus manos.

Moja un paño o esponja en la mezcla y frota suavemente el silicona. No apliques demasiada presión porque este material es delicado. Deja actuar la solución durante unos minutos.

Luego, enjuaga bien con agua limpia para eliminar cualquier residuo y seca con un paño suave. Si quedan manchas, repite el proceso.

Ten en cuenta que la lejía es un producto muy agresivo, por lo que es recomendable hacer una prueba en un área pequeña antes de usarla en toda la superficie. La lejía puede dañar materiales como mármol, granito, azulejos cerámicos, alfombras y algunos tipos de madera, causando decoloración o corrosión. También puede ser corrosiva para metales como tuberías y grifería.