Siempre te equivocas, así es como se doblan los calcetines – eso es exactamente lo que hacen las abuelas

La manera correcta de doblar los calcetines: el truco que siempre usaban las abuelas

Los calcetines son la prenda más aburrida y problemática a la hora de lavar y ordenar en los cajones. Si no prestamos atención, siempre terminamos perdiendo alguno. A menudo pensamos que la lavadora “se come” nuestras prendas, pero en realidad muchas veces desaparecen por la manera en que las guardamos. Si no lo hacemos bien, aumenta el riesgo de perder algún par.

Siguiendo la técnica que mostramos hoy, conocida como el método de la abuela, podrás organizar tus calcetines de la forma más adecuada en los cajones. Además de minimizar la pérdida de pares, lograrás un orden espectacular, nunca antes visto. Al fin y al cabo, las técnicas de las abuelas siempre son las más acertadas, fruto de la experiencia y la sabiduría. Así es como deberíamos doblar los calcetines.

Calcetines largos: cómo doblarlos para ahorrar espacio

Hay un método ideal para doblar los calcetines largos que te permite ahorrar mucho espacio y ordenarlos de la mejor manera. Colócalos frente a ti formando una cruz, con la parte delantera del calcetín visible. Luego, toma la punta del calcetín horizontalmente y dóblala hacia adentro. Repite este paso para cada borde, hasta formar una especie de paquetito.

En este punto, dobla la punta vertical del calcetín hacia adentro. Puede suceder que algunos pliegues sobresalgan, lo que dará al “paquetito” una forma irregular. Esto se soluciona doblándolos hacia adentro y encajándolos dentro de los demás pliegues. Así habrás creado el paquete perfecto para tus cajones. Parece complicado, pero es más fácil de hacer que de explicar.

Así se doblan los calcetines cortos o deportivos

Los calcetines cortos son los que más se pierden por su tamaño pequeño. Si los doblas bien, podrás evitar este problema y mantener el orden. Coloca ambos calcetines uno encima del otro, asegurándote de que los talones queden visibles. Lleva el borde del talón hacia el dobladillo, es decir, hacia el lado opuesto.

Después, pliega la parte delantera sobre sí misma y mete la parte trasera dentro del dobladillo del calcetín.

Y listo: con este simple paso tendrás tus calcetines perfectamente organizados y juntos, evitando que se pierdan. Estas pequeñas técnicas pueden mejorar mucho tu día a día. En primer lugar, mantener el orden que nos rodea también influye en nuestro bienestar psicológico. Además, evitarás perder tiempo valioso al buscar el calcetín que falta cuando vas con prisa. Llegar tarde por no encontrar un par puede ser muy frustrante.

Por último, saber doblar y guardar bien los calcetines te ayudará a gastar menos dinero en la compra constante de pares nuevos.