Siempre alimento las plantas jóvenes con esto antes de la cosecha y obtengo una cosecha mucho mayor.

Siempre nutro las plantas jóvenes con este método antes de la cosecha y obtengo una producción mucho mayor

¿Sabías que las plantas de tomate prosperan cuando reciben atención especial? Tras la germinación, los tomates necesitan fertilización, pero no de inmediato. Durante las primeras semanas, los nutrientes del suelo son suficientes para su desarrollo inicial. Sin embargo, una vez que los plantones tienen un par de hojas verdaderas, requieren algo más que luz adecuada, riego constante y temperatura ideal.

Si notas que los plantones crecen lentamente, se ven débiles, se marchitan o presentan hojas amarillas, es momento de aplicar un tónico vitamínico especial. Este refuerzo revitaliza las plantas, devolviéndoles fuerza y salud.

Preparar este fertilizante casero es sencillo y no requiere ingredientes costosos. Además, la mayoría de los materiales suelen estar disponibles en casa.

Para empezar, coloca en un frasco de vidrio grande (de tres litros) cáscaras de plátano, cortezas de naranja y algunas cáscaras de ajo y cebolla. Llena el frasco con agua caliente a unos 80 grados Celsius, evitando que hierva, ya que el hervor destruye sustancias beneficiosas.

Deja reposar la mezcla en un lugar cálido y seco durante tres días. Después, dilúyela con agua, usando un vaso por cada litro de agua. Utiliza esta solución para regar tus plantones en lugar de agua regular, respetando las cantidades habituales de riego.

Este fertilizante casero está cargado de vitaminas y micronutrientes esenciales. Además, ayuda a prevenir diversas enfermedades en los plantones. Cuando se acabe la mezcla, solo tienes que preparar una nueva tanda y seguir alimentando las plantas hasta que estén listas para trasplantar al exterior.