Si usas vinagre blanco para limpiar, estás cometiendo un error: nunca deberías usarlo

Por qué nunca debes usar vinagre blanco para limpiar ciertas superficies

El vinagre blanco en la limpieza: cuándo sí y cuándo no

Mucha gente prefiere productos naturales para limpiar, evitando los químicos. Entre ellos, el vinagre blanco es uno de los más usados, junto con bicarbonato, sal, limón o jabón de Marsella.

En este artículo, veremos cómo y cuándo conviene usar vinagre para la limpieza, pero sobre todo, cuándo no es recomendable. Aunque es un ingrediente muy útil, hay situaciones en las que puede causar más daño que beneficio.

¿Dónde nunca debes usar vinagre blanco?

Existen razones claras para evitar el vinagre en ciertas ocasiones. En primer lugar, su impacto ambiental puede ser negativo, por ejemplo, al usarse en la lavadora. El vinagre libera ácido acético y puede soltar metales pesados de la ropa, contaminando el agua.

Por otro lado, desde el punto de vista económico, el vinagre puede dañar los electrodomésticos por corrosión, acortando su vida útil y obligando a reemplazos.

Por estas razones, se recomienda no usar vinagre blanco en lavadoras ni lavavajillas. Tampoco es aconsejable emplearlo como antical para ollas o grifos, ni para limpiar pantallas de smartphones, tablets o computadoras.

Además, ciertas superficies pueden dañarse con el vinagre. Es el caso del mármol y el granito, entre otras. En estos casos, es preferible usar ácido cítrico, que resulta menos agresivo con el medio ambiente y las superficies.

Cuándo es recomendable usar vinagre para limpiar

No obstante, el vinagre sigue siendo un excelente producto de limpieza. La clave está en no abusar de él y usarlo en situaciones donde no termine en el desagüe, minimizando así su impacto ambiental.

Por ejemplo, el vinagre es útil para limpiar el interior del frigorífico o para lavar suelos. También sirve para limpiar cristales y otras superficies que no sean delicadas como las mencionadas anteriormente.

Además, ayuda a eliminar malos olores en alfombras y colchones. En resumen, no hay que dejar de usarlo, sino emplearlo de forma correcta y consciente.