Si tu lavadora siempre huele mal, esto es lo que debes hacer para solucionarlo
¿Por qué sigue oliendo mal tu lavadora? El consejo de los expertos
Mantener limpia y sin malos olores la lavadora es fundamental para que la ropa salga fresca y realmente limpia. Por suerte, existen remedios naturales muy efectivos para limpiar a fondo tu lavadora y eliminar esos olores desagradables sin recurrir a productos químicos agresivos.
Cómo limpiar tu lavadora para eliminar los malos olores
Limpia el tambor
Comienza retirando toda la suciedad y pelusas del tambor. Puedes hacerlo simplemente con un paño húmedo, asegurándote de limpiar bien las esquinas y las zonas más escondidas.
Limpia el filtro
El filtro acumula suciedad y residuos con el tiempo, lo que genera malos olores. Apaga y desenchufa la lavadora. Localiza el filtro, que suele estar en la parte baja del frente del aparato. Sácalo con cuidado y límpialo bajo el grifo para eliminar todos los residuos. Vuelve a colocarlo cuando esté limpio.
Elimina la cal
La cal se acumula en el interior y puede dañar el funcionamiento de tu lavadora. Para eliminarla, llena el tambor con agua caliente hasta el nivel máximo y añade una taza de vinagre blanco. Luego, programa un ciclo largo a la temperatura más alta, sin ropa.
Acaba con los malos olores persistentes
Para eliminar las olores más difíciles, usa una mezcla de bicarbonato de sodio y vinagre. Vierte media taza de bicarbonato en el tambor vacío y pon un ciclo de lavado con agua caliente. Cuando arranque el ciclo, añade media taza de vinagre blanco. Esta combinación desodoriza y limpia profundamente.
Limpia los sellos
Los sellos o juntas pueden acumular suciedad y humedad, convirtiéndose en el lugar perfecto para bacterias y malos olores. Limpia estas zonas con un paño empapado en una solución de agua tibia y vinagre, eliminando todos los residuos. Después, seca bien los sellos para evitar la formación de moho.
Mantenimiento regular para evitar malos olores
Después de cada lavado, deja la puerta de la lavadora entreabierta para que se seque por completo. Limpia periódicamente el tambor y el filtro, eliminando cualquier resto de jabón o suavizante. Además, evita sobrecargar la lavadora, ya que esto facilita la aparición de malos olores.
