Si lo metes en la lavadora, la ropa no tendrá arrugas: olvídate de la plancha

Si pones este ingrediente en la lavadora, tu ropa no tendrá arrugas y podrás olvidarte de la plancha

La plancha es uno de los electrodomésticos más odiados, especialmente en verano. Aunque no todo se puede planchar, con la ropa la situación cambia. Sin embargo, existe un truco que puede transformar por completo cómo cuidas tu ropa. ¿Quieres saber cuál es?

Olvídate de las arrugas al lavar la ropa

Hacer la colada no es complicado, pero lo que viene después suele ser la parte más agotadora: planchar. Esta tarea es detestada por muchas personas, ya que requiere tiempo y genera un calor incómodo. No es de extrañar que planchar se considere una de las faenas del hogar más aburridas y estresantes.

Típicamente, la ropa que sale de la lavadora —sobre todo prendas y textiles de cocina— necesita ser planchada. Aunque existen en el mercado productos químicos para evitar las arrugas, sus resultados no suelen ser muy efectivos.

Por eso, hoy queremos compartir un consejo práctico para que tu ropa salga de la lavadora no solo limpia y perfumada, sino también sin arrugas. ¿El resultado? Podrás despedirte de la plancha.

El ingrediente natural que reemplaza la plancha

La solución para olvidarte de la plancha sí existe. Se trata de un ingrediente muy común que, agregado al lavado, suaviza las prendas y evita las arrugas.

Además, este método es ecológico, cuida del medio ambiente y reduce el consumo de energía, ayudándote a ahorrar.

El truco consiste en añadir al cajetín del suavizante un producto natural que todos tenemos en casa: el azúcar blanco.

Sí, has leído bien. El azúcar, mucho más conocido en la cocina, también tiene usos sorprendentes en el cuidado de la ropa. Además de ser usado en tratamientos de belleza para exfoliar la piel, este ingrediente ayuda a que las prendas queden más suaves y lisas.

Este método funciona tanto para ropa de colores como para prendas oscuras o neutras. Solo tienes que poner el azúcar en el compartimento del suavizante, mientras que la ropa delicada debe ir en el cajetín del detergente.

Al terminar el lavado, simplemente retira la ropa del tambor. Verás que la diferencia con el lavado habitual es notable: la ropa estará limpia, perfumada y con una suavidad que elimina la necesidad de planchar.

Así, podrás dedicar tu tiempo a otras cosas, como descansar. Sin duda, una excelente noticia para quienes odian planchar.