Si haces esto, ya no tendrás que preocuparte por revivir una orquídea sin raíces

Cómo revivir una orquídea sin raíces y olvidarte para siempre del problema

Si tienes una orquídea sin raíces, no te preocupes más. Aquí te explicamos exactamente qué hacer para que esta planta deje de ser un quebradero de cabeza.

Cuidados básicos de la orquídea en casa

La orquídea es una planta de interior ideal incluso para quienes no tienen experiencia en jardinería. No requiere muchos cuidados, por lo que es perfecta para todos. Con algunos trucos sencillos, puedes lograr que florezca durante todo el año sin esfuerzos complicados.

Debes asegurarte de colocarla en un lugar con buena luz, pero sin que reciba los rayos directos del sol. Evita ubicarla cerca de ventanas abiertas con corrientes de aire fuertes. El riego debe ser moderado; el sustrato solo debe mantenerse ligeramente húmedo. Y, lo más importante, aplica fertilizantes naturales que ayudarán a reforzar su crecimiento y floración.

Cómo revivir una orquídea sin raíces

Si estás aquí, seguramente quieres rescatar una orquídea que perdió sus raíces. La buena noticia es que es posible y bastante sencillo, incluso para principiantes.

Para empezar, revisa la planta y corta todas las raíces secas o negras. Solo deben quedar las raíces que tengan un color verde o grisáceo claro.

Luego, limpia bien la base de la planta con tijeras para eliminar cualquier resto seco.

Preparación del tratamiento con ajo

  • Utiliza un diente de ajo, que tiene propiedades antibacterianas y actúa como un potente antiséptico.
  • Machaca el ajo con un mortero o prensa para extraer todo su jugo.
  • Añade medio litro de agua y cuela la mezcla para eliminar los residuos sólidos.
  • Empapa un algodón o gasa con el agua de ajo y pásalo por todas las hojas de la orquídea.

Cómo aplicar el tratamiento y crear un ambiente húmedo

  • Coloca la base de la planta en un vaso y vierte el agua de ajo hasta cubrirla.
  • Deja que repose durante unos 30 minutos para que actúe la mezcla.
  • En el resto del agua, añade semillas de terracota y colócalas en la maceta.
  • Cubre la base con un paño suave y absorbente, como una gasa.

Uso de la botella para mantener la humedad

  • Corta una botella de plástico en dos partes: el cuello y la base, dejando unos 5 cm y 10 cm aproximadamente, respectivamente.
  • Enrosca la gasa húmeda alrededor de la base de la orquídea.
  • Introduce la gasa por el cuello de la botella y coloca la base con las semillas y agua limpia dentro de la botella.
  • Luego, tapa la botella con la parte del cuello para formar un pequeño invernadero que mantenga la humedad constante en la planta.
  • Coloca esta botella en un lugar fresco durante unas dos semanas.
  • Asegúrate de pulverizar las hojas cada dos días y cambia el agua si se ensucia o está a punto de acabarse.

Después de aproximadamente dos meses, observarás que han comenzado a crecer raíces nuevas. Cuando estas alcancen entre 6 y 7 centímetros, será momento de trasplantar la orquídea a una maceta adecuada.