Si esparces esto sobre la orquídea, nunca dejarás de hacerlo

El secreto para hacer florecer tu orquídea: un fertilizante natural que no puedes dejar de usar

Un ingrediente casero que transforma tu orquídea

Las plantas alegran nuestro hogar y, muchas veces, las elegimos por sus flores. Los amantes de las orquídeas desean verlas florecer con frecuencia, pero a veces las flores tardan en aparecer. Este problema puede solucionarse con un tipo de fertilizante casero, elaborado con ingredientes que seguramente tienes en casa y desconoces que funcionan tan bien para tus plantas.

La fórmula ideal para tu orquídea

Al comprar una planta, intentamos darle todo lo necesario para que crezca saludable y hermosa. Sin embargo, en ocasiones las flores no aparecen y puede deberse a una carencia de nutrientes.

La solución DIY más efectiva es una infusión de cebolla y arroz. Esta mezcla, además de ser habitual en la cocina, resulta excelente para tus plantas. La cebolla, igual que el ajo, tiene propiedades antibacterianas que previenen infecciones. Remojar la planta regularmente en agua infusionada con cebolla ayuda a protegerla a largo plazo.

Por su parte, el arroz actúa como estimulante y es una fuente rica en nutrientes. Para aprovecharlo, se puede usar agua caliente donde se haya cocido arroz sin sal, o simplemente dejar tres cucharadas de arroz en un litro de agua caliente y dejar reposar.

Cómo aplicar estos fertilizantes naturales

Ya conoces las virtudes de la cebolla y el arroz, pero ¿cómo se usan estos fertilizantes naturales? Primero, hay que tener en cuenta que, a diferencia de los productos comerciales, los nutrientes de esta infusión tardan en liberarse.

Para preparar el agua con cebolla, se debe dejar en remojo la cebolla durante al menos 24 horas. Lo mismo ocurre con el arroz: mientras más tiempo esté en remojo, mayor cantidad de nutrientes liberará el agua. Es importante preparar solo la cantidad necesaria, ya que esta infusión debe usarse fresca y no se conserva.

Una vez al mes, deberás aplicar estas infusiones directamente sobre las raíces de la orquídea.

Para potenciar los resultados, además de esta infusión combinada, puedes limpiar las hojas con un algodón humedecido en la misma solución, pasándolo por el haz y el envés. Esto ayuda a eliminar bacterias y hongos tanto por la acción mecánica como por las propiedades del líquido.

Otra alternativa es sumergir la planta en este baño durante 10 minutos una vez al mes, para que el fertilizante llegue bien hasta las raíces a través de la maceta.