Asciugadora: el truco para secar la ropa el doble de rápido
La secadora es un electrodoméstico esencial en invierno, aunque su consumo energético es elevado. Aquí te mostramos cómo ahorrar tiempo y energía al secar tu colada.
¿Cuánto cuesta usar la secadora?
La secadora es muy útil para secar la ropa, especialmente en los meses fríos, cuando parece imposible que la ropa seque rápido. En muchos hogares, sobre todo en espacios pequeños, siempre hay un tendedero abierto.
Si hay niños en casa, la situación empeora porque aumenta la cantidad de ropa que lavar y secar. Con la crisis energética, incluso quienes tienen secadora la usan menos, ya que consume mucha electricidad, lo que se refleja en la factura.
¿Cómo reducir el uso de la secadora?
No siempre podemos esperar a que llegue el buen tiempo, pero existen métodos para usar la secadora ahorrando tiempo y dinero, ya que la ropa se seca en la mitad del tiempo habitual. Veamos de qué se trata.
Consejos para usar la secadora eficientemente
Antes de explicar el truco, recordemos algunos consejos para que la ropa se seque mejor y más rápido.
- Usa la centrifugadora en tu lavadora; cuanto más exprima la ropa, menos tiempo necesitará la secadora.
- Si tiendes la ropa en casa, elige habitaciones con buena ventilación y temperatura cálida. Evita espacios húmedos.
- Coloca la secadora cerca de una ventana soleada, ya que el sol ayuda a secar.
- A la hora de tender la ropa, sepárala bien para que circule el aire entre las prendas.
Para acelerar el secado con secadora, configura una temperatura baja. Esto puede consumir más energía, por lo que conviene programar ciclos cortos.
Un truco efectivo es añadir toallas secas dentro del tambor junto con la ropa, ya que absorben la humedad y reducen el tiempo de secado.
El truco de las bolas de lana
Usar 100 % bolas de lana naturales dentro del tambor durante el ciclo normal ayuda a absorber la humedad y disminuye el tiempo de secado hasta en un 20 %.
- Para cargas pequeñas, coloca 3-4 bolas.
- Para cargas grandes, usa entre 4 y 5 bolas.
Evita sobrecargar la secadora para que funcione correctamente.
Antes de introducir la ropa húmeda en la secadora, seca el exceso de agua frotándola con una toalla de algodón de doble capa. Así se aceleran los tiempos de secado y se reduce el riesgo de malos olores o moho.
