Cómo ensanchar sandalias estrechas en segundos sin ir al zapatero
Seguro que alguna vez has comprado sandalias o zapatos que luego te has dado cuenta de que te aprietan. Muchas veces compramos sin probar, especialmente cuando vamos con prisa. Pero no te preocupes, porque no es un problema grave y puedes solucionarlo tú mismo, sin necesidad de ir al zapatero.
En verano, los pies tienden a relajarse y a hincharse, lo que puede dificultar usar sandalias que quedan un poco pequeñas. Sin embargo, no debes tirar ni regalar tus sandalias estrechas, porque existen métodos caseros para ensancharlas fácilmente.
Si tus sandalias están un poco ajustadas, hay solución. Si son más de una talla pequeñas, será más complicado, pero aun así puedes intentarlo. A continuación, te mostramos algunos remedios caseros para ensancharlas, con muy poco esfuerzo.
Cómo ensanchar tus sandalias estrechas en casa
A continuación, te compartimos varios trucos sencillos que puedes probar sin salir de casa ni llevar tus sandalias al zapatero:
- Hielo: Este método es muy útil para ensanchar sandalias. Solo tienes que llenar una bolsa de congelador con agua, sellarla bien y colocarla dentro de la sandalia en la zona que quieres ampliar. Luego, mete el zapato con la bolsa en el congelador y evita que la bolsa se caiga. Cuando el agua se congele, el zapato se habrá ensanchado ligeramente.
- Periódico húmedo: Humedece varias hojas de periódico con agua o alcohol y arrúgalas. Introduce estas bolas de papel en las sandalias en las áreas que necesitan más espacio. Déjalas así al menos toda la noche. La humedad ayudará a que la banda de la sandalia se afloje.
- Doble calcetín: Este es el método más simple y quizá ya lo conozcas. Ponte dos calcetines gruesos y luego las sandalias. Camina un rato por casa, durante al menos 30 o 40 minutos al día durante varios días. Esto permite que el zapato se adapte a la forma de tu pie y se ensanche ligeramente.
- Secador de pelo: Para proteger tus pies, usa calcetines y luego ponte las sandalias. Con un difusor, aplica aire caliente con el secador durante unos 15 minutos enfocando en las zonas que quieres ensanchar. Ten cuidado de no quemarte y comprueba antes en una zona oculta, ya que algunos materiales pueden dañarse con el calor.
Estos trucos son rápidos y suelen no dañar las sandalias. Recuerda prestar atención al tipo de material, ya que algunos pueden estropearse con el calor. Siempre prueba antes en un área poco visible. Otro problema frecuente con las sandalias son las marcas o rayaduras, pero también hay soluciones para ellas.
