Rejuvenece tu orquídea con este método popular en viveros: dura toda la vida

Rajeunece tu orquídea con esta técnica de vivero que dura toda la vida

Revitaliza tu orquídea fácilmente

Las orquídeas son plantas de bajo mantenimiento, ideales para interiores y perfectas para quienes no tienen mucha experiencia en jardinería. Con un poco de cuidado, tu orquídea puede prosperar durante todo el año, incluso si no tienes una mano especialmente verde.

Escoger el lugar adecuado es clave para mantenerla saludable. Evita situarla cerca de puertas o ventanas por donde puedan entrar corrientes de aire frío, así como lejos de radiadores o de la luz solar directa. Lo mejor es un espacio protegido que reciba luz solar indirecta.

Consejos básicos para el cuidado de orquídeas

Riega con moderación: el sustrato debe mantenerse húmedo, pero nunca encharcado. La fertilización también es importante, pero no necesitas invertir en productos caros; existen alternativas naturales muy eficaces. A continuación, te mostraremos cómo rejuvenecer tu orquídea con una técnica usada en viveros especializados.

Método de vivero para rejuvenecer orquídeas

Aunque fáciles de cuidar, las orquídeas requieren atención específica para estimular su crecimiento y fortalecer sus raíces. Esta técnica, recomendada por viveros profesionales, acelera su desarrollo y mejora su salud.

Con el tiempo, las orquídeas pueden estancarse y necesitar un “empuje” para renovar sus raíces, tanto las aéreas como las terrestres, que son fundamentales para la planta.

Pasos para rejuvenecer tu orquídea

Primero, enfócate en el correcto desarrollo radicular para conservar sana toda la planta. Retira las hojas que tengan raíces aéreas o aquellas que estén bajas, y luego realiza un trasplante para favorecer el crecimiento.

Después, corta la orquídea por la base y desinfecta las raíces cortadas con peróxido de hidrógeno. Coloca la planta en un nuevo tiesto en un lugar cálido y luminoso para facilitar una rápida regeneración.

Cómo hacer el trasplante

  • Utiliza una maceta de plástico baja, con un poco de agua en el fondo para mantener la humedad.
  • Sumerge la planta en agua durante 30 minutos antes del trasplante.
  • Retira la orquídea de la maceta antigua y prepárala para el trasplante.
  • Coloca una capa de corteza drenante en el fondo del nuevo tiesto.
  • Posiciona la planta con cuidado, asegurando que las raíces estén bien asentadas.
  • Cubre con más corteza y sustrato especial para orquídeas, lo que facilitará su recuperación y crecimiento.

Esta técnica no solo rejuvenece tus orquídeas, sino que también puede favorecer el desarrollo saludable de una planta nueva derivada de la original. Anímate a probarla y disfruta de orquídeas vigorosas y hermosas durante mucho tiempo.