Grillas sucias y con sarro: cómo devolverles el brillo fácilmente
Cocinar y disfrutar de una buena parrillada es una experiencia deliciosa y gratificante. Sin embargo, la tarea de limpiar la parrilla suele ser ardua. No te preocupes, existen soluciones prácticas y caseras para devolverle el esplendor a tus grillas sin gastar en productos especializados.
Ventajas de cocinar a la parrilla
El uso de la parrilla para cocinar tiene múltiples beneficios:
- Sabor único: Las comidas a la parrilla adquieren un aroma y sabor ahumado inconfundible. El calor genera esas costras que potencian el sabor intenso y delicioso de los alimentos.
- Menos grasa: Al asar la carne, se reduce el exceso de grasa, lo que permite comer de forma más saludable.
- Textura ideal: La parrilla da a los alimentos una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, logrando un resultado equilibrado y suculento.
Cómo limpiar grillas sucias con sal gruesa
La sal gruesa es un recurso eficaz para limpiar la parrilla. Así es cómo debes hacerlo:
- Enciende la parrilla y caliéntala durante 10 a 15 minutos. Esto ayudará a despegar los restos de comida y facilitará la limpieza.
- Toma una cantidad generosa de sal gruesa y espárcela sobre la parrilla mientras aún está caliente. Ten cuidado de que no esté demasiado caliente para evitar quemaduras.
- Con un cepillo especial para parrillas, frota la sal sobre toda la superficie, asegurándote de cubrir las varillas y los laterales.
- Retira el exceso de sal y los residuos con el cepillo o un paño limpio.
Cómo limpiar grillas con vinagre blanco
El vinagre blanco es un excelente aliado para eliminar la suciedad incrustada en la parrilla. Sigue estos pasos:
- Deja que la parrilla se enfríe por completo antes de comenzar la limpieza para evitar quemaduras.
- Prepara una mezcla de vinagre blanco y agua en un frasco pulverizador y agítalo bien para integrarlo.
- Rocía la solución sobre la parrilla, prestando especial atención a las zonas con suciedad adherida. Deja actuar unos minutos para ablandar la grasa quemada.
- Frota enérgicamente con un cepillo de cerdas resistentes, concentrándote en las áreas más difíciles.
Conclusión
Si quedan residuos difíciles de quitar, repite los procesos anteriores. Para una limpieza más profunda, desmonta la parrilla y déjala en remojo durante unas tres horas en un recipiente con agua caliente y uno o dos vasos de vinagre blanco, según su tamaño. Así la suciedad se ablandará y podrás desengrasar incluso las zonas más rebeldes con facilidad.
