¿Quieres probar el compañerismo entre plantas? Esto es lo que debes saber antes de empezar
El compañerismo entre plantas se basa en la idea de que las especies que crecen juntas interactúan y se influyen mutuamente. Sigue este consejo tradicional y experimenta con el compañerismo para tus vegetales favoritos.
Durante miles de años, los jardineros han utilizado el compañerismo para alejar plagas. Plantas aromáticas como el ajo, la caléndula y la menta piperita son conocidas por emitir señales que disuaden a los insectos. A continuación, descubrirás otras ventajas que esta técnica puede ofrecer.
Fundamentos del compañerismo en jardinería
- Empieza a practicar el compañerismo desde el centro de la zona de cultivos; las plantas compatibles suelen tener períodos de siembra o crecimiento similares.
- Esta técnica reduce considerablemente el consumo de agua, ya que las plantas crecen más juntas y sombrean la tierra, evitando la evaporación excesiva.
- Al plantar especies próximas, se maximiza la producción por metro cuadrado.
- Se requieren menos fertilizantes, porque las plantas extraen nutrientes a diferentes profundidades y liberan elementos beneficiosos al suelo.
- Algunas plantas mejoran el sabor de sus vecinas; por ejemplo, el eneldo realza el gusto de las zanahorias y el comino, el de las papas tempranas.
- El compañerismo ayuda a disminuir las plagas, pues ciertas plantas actúan como escudo protector mediante sus exudados.
- El ajo, por ejemplo, previene hongos cerca de árboles frutales, fortalece las defensas de las fresas y combate la pudrición gris.
- Los nematodos son repelidos por las raíces de lirios y caléndulas, mientras que tomates y apio alejan a la mariposa blanca del repollo.
- Combinar zanahorias y cebollas permite defenderse de dos tipos de moscas al mismo tiempo, protegiéndose mutuamente contra sus plagas específicas.
Selecciona las plantas compuestas adecuadas para reducir o eliminar el uso de pesticidas. Esto no solo protege las cosechas sino que incrementa el rendimiento.
