Quema una hoja de orégano en la cocina: descubre qué sucede en casa
El orégano es una planta aromática con innumerables propiedades que vale la pena conocer. Cuando se seca, sus hojas jóvenes se usan para enriquecer todo tipo de recetas, desde entrantes hasta platos principales.
El orégano combina especialmente bien con el tomate, y no es casualidad que sea un ingrediente clave en la pizza napolitana o en salsas de tomate para bruschettas y pastas.
En general, es versátil y armoniza con verduras, carnes, pescados y más.
Orégano: dónde crece mejor y cómo conservarlo
Sus múltiples beneficios son todos útiles, cada uno a su modo. En la naturaleza, el orégano puede alcanzar hasta 80 cm de altura, prefiere climas cálidos y tolera bien las bajas temperaturas.
Se encuentra comúnmente en la macchia mediterránea y es fácil cultivarlo en casa. Para secarlo, se forman pequeños ramilletes que se colocan en un lugar ventilado, protegidos del sol directo.
Finalmente, se almacena en recipientes de vidrio bien cerrados. Así, siempre podrás condimentar tus platos sin que el orégano pierda su sabor ni sus propiedades.
Propiedades antiparasitarias: cómo usar las hojas de orégano
La siembra del orégano se realiza en febrero. Puedes cultivarlo en macetas o directamente en el suelo del jardín. Es fundamental evitar el encharcamiento, ya que el exceso de agua puede dañarlo.
El orégano posee una fuerte acción antiparasitaria. Por eso, colocar algunas hojas en el alféizar de la ventana o cerca de zonas donde aparecen hormigas en verano ayuda a mantenerlas alejadas.
Las múltiples propiedades del orégano
Es una planta rica en vitamina C, fortalece el sistema inmunológico y combate los radicales libres. Además, destaca por su potente acción antioxidante y antiinflamatoria, que ayuda a conservar la juventud corporal.
También aporta minerales importantes como calcio, magnesio y hierro.
El orégano combate inflamaciones de todo tipo, mejora la circulación sanguínea y se emplea incluso en masajes drenantes o para fortalecer el cabello, dejándolo más sano y brillante.
Un remedio natural contra las infecciones de oído: cómo usar la hoja de orégano
Desde el punto de vista nutricional, se recomienda evitar el uso del orégano en personas con úlceras o gastritis, ya que puede causar molestias difíciles de resolver rápidamente.
Sin embargo, para tratar molestias o dolor de oídos, existe un remedio natural eficaz aunque poco conocido.
Solo tienes que quemar una hoja de orégano sobre la llama de la estufa o del gas, cuidando de no quemarte los dedos. Cuando la hoja cambie de color, acércala al oído afectado.
El vapor que libera la hoja al quemarse aliviará el malestar en pocos instantes, dejando el dolor como un recuerdo lejano.
Si queda un poco de líquido en el paño utilizado, puedes aplicarlo alrededor del oído y conservar el resto para usar después.
De esta forma, aprovechas al máximo las propiedades antiinflamatorias del orégano y disfrutas sus extraordinarios beneficios naturales. En muchas partes del mundo, las personas confían en los remedios de la naturaleza para cuidar su salud, dejando de lado la medicación tradicional.
