¿Qué es esa extraña mancha blanca que ves a menudo en los huevos crudos?

¿Qué es esa mancha blanca que a menudo ves en los huevos crudos?

Los huevos: un alimento versátil y nutritivo

Los huevos son uno de los alimentos más populares y versátiles en la cocina. Se pueden preparar de múltiples formas y aportan gran valor nutricional. En muchos países del norte de Europa, son un alimento habitual en el desayuno y forman parte esencial de diversas dietas, incluso las bajas en calorías.

Consumidos con moderación, los huevos ofrecen un excelente aporte de nutrientes y combinan perfectamente en ensaladas, primeros platos, aperitivos y muchas otras recetas. Sin embargo, hay una curiosidad que suele generar dudas: la aparición de una mancha blanca en la yema que a veces aparece al abrir el huevo.

Si alguna vez te has fijado, al preparar un huevo puede aparecer una mancha blanca junto a la yema. ¿De qué se trata? ¿Por qué aparece? Estas preguntas son comunes, aunque pocos conocen la respuesta. Aquí te explicamos todo lo que necesitas saber sobre esta mancha.

La mancha blanca en la yema del huevo

Al abrir un huevo crudo, es posible observar una pequeña mancha blanca al lado de la yema. Este detalle, desconocido para muchos, no es más que la chalaza, una estructura fundamental para el desarrollo del embrión en huevos fertilizados.

La chalaza está formada por dos estructuras en forma de cuerda: una situada en la parte superior y otra en la inferior de la yema. Estas están compuestas principalmente por mucílago y proteínas, tienen una textura viscosa y gelatinosa, y su función es mantener la yema suspendida en el centro de la clara.

Además, la chalaza facilita la rotación de la yema dentro de la clara, permitiendo que el embrión se mantenga en posición correcta durante su desarrollo y pueda alimentarse fácilmente con las sustancias presentes tanto en la clara como en la yema. Estas dos estructuras también ayudan a evitar que la yema se rompa antes de abrir el huevo.

La chalaza como indicador de frescura

Esta mancha blanca proviene de filamentos de clara enrollados que parecen hilos y es especialmente visible en huevos frescos, donde estos filamentos se notan con mayor claridad.

Es importante saber que no es necesario retirarla, ya que no supone ningún daño ni riesgo para la salud. Al cocinar el huevo, la chalaza desaparece al integrarse con la clara, pasando a formar parte de ella.

Lejos de ser algo malo, la presencia de la chalaza garantiza la frescura del huevo. Si observas estas manchas en un huevo, puedes estar seguro de que está recién puesto. En cambio, su ausencia puede indicar que el huevo no es tan fresco.

Un consejo útil: si vas a preparar una crema pastelera u otra receta donde necesites huevo líquido, es recomendable retirar la chalaza para evitar que su textura filamentosa afecte la consistencia final de la crema.

En resumen, la chalaza no es un defecto, sino un signo de calidad y frescura del huevo. No hay motivo para preocuparse si la encuentras, más bien todo lo contrario.