¿Qué contiene realmente el atún enlatado? Pocos lo saben realmente

¿Qué contienen realmente las conservas de atún? Pocos conocen todos los detalles

A menudo vamos con prisa, ya sea por trabajo o por las múltiples tareas diarias. Saltarse la comida es casi imposible, sobre todo porque necesitamos energía para rendir al máximo en nuestras actividades. Comer fuera no siempre es sencillo, aunque existen alimentos ideales para una comida rápida, nutritiva y saciante. Uno de ellos es el atún en lata, un recurso comodín cuando no hay tiempo o ganas para cocinar. No es casualidad que las conservas de atún sean de los productos más consumidos, especialmente entre estudiantes universitarios.

Conservas de atún: ¿qué ingredientes llevan? Detalles que debes conocer

Aunque las conservas de atún son una opción práctica, nunca debemos subestimar la calidad del producto que escogemos. En el supermercado se encuentran distintas variedades de atún en lata, de diversas marcas. Lo más recomendable es optar por productos que ofrezcan garantías claras y completas.

En 2014, la Unión Europea estableció normativas para proteger a los consumidores de productos pesqueros, incluidas las conservas de atún. Estas leyes exigen que la información en el envase sea precisa y completa.

Lo básico que no puede faltar en una lata es la fecha de caducidad o consumo preferente, y si el producto ha sido descongelado previamente. Además, es fundamental que se indique:

  • La especie de pescado
  • El lugar de procedencia
  • El método de reproducción y pesca
  • Los alérgenos presentes

Respecto a la zona de captura (zona FAO), las recomendadas son la 61, 71 y 81. Se aconseja evitar las zonas 31, 34, 41, 47, 51 y 57.

En productos envasados, también deben aparecer complemente datos sobre el peso, composición, información nutricional y el sello CE.

Por eso, el consejo más importante es elegir siempre marcas que cumplan con estas normativas y evitar aquellas cuyas etiquetas no especifican claramente su contenido.

Muchas marcas incumplen la ley

Este problema afecta a más marcas de las que podríamos imaginar. Una investigación reciente reveló que ocho de cada diez etiquetas analizadas en 600 latas no cumplen con la normativa vigente.

También es importante considerar otras características al comprar conservas de atún. Por ejemplo, conviene preferir aquellas con bajo contenido de aceite y sal para cuidar nuestra salud.

Pero no termina ahí: al consumir atún en lata, debemos prestar atención a cómo desechamos el envase. Nunca debemos verter el aceite residual por el desagüe, ya que este acto perjudica gravemente al medio ambiente.