Prepara tu jardín para el verano: 6 plantas que debes podar ahora
1. Arbustos de floración primaveral
Los arbustos que florecen en primavera, como forsitia, lila, naranja de la China o weigela, deben podarse justo después de la floración.
Estas plantas florecen en las ramas del año anterior, por lo que una poda inmediata tras la floración estimula su crecimiento y floración futura.
Para podarlos, elimina las ramas muertas, las más viejas y menos productivas. También ventila el interior del arbusto, cortando algunas ramas desde la base para que entre luz y aire.
Finalmente, recorta ligeramente las ramas restantes para equilibrar la forma del arbusto.
2. Rosales
Los rosales son esenciales en los jardines de verano y una buena poda es clave para promover una floración abundante y prevenir enfermedades.
La poda debe realizarse a principios de la primavera, cuando el frío ya ha pasado y las temperaturas ascienden.
El método de poda varía según el tipo de rosal:
- Rosales arbustivos: corta los tallos a unos 15 centímetros del suelo, haciendo el corte justo por encima de un brote que mire hacia afuera.
- Rosales trepadores: elimina las ramas muertas y recorta las laterales a unos 30 centímetros del tallo principal.
- Rosales en forma de árbol: poda las ramas a unos 20 centímetros del tronco principal, cuidando que la forma quede armoniosa.
3. Árboles frutales
Podar los árboles frutales es fundamental para favorecer la formación de frutos y evitar enfermedades.
La poda anual se hace normalmente entre finales del invierno y principios de la primavera, cuando los árboles están en reposo y las temperaturas empiezan a subir.
La intensidad de la poda depende de la especie y la edad del árbol. En árboles jóvenes, favorece el desarrollo de la estructura principal eliminando ramas competidoras y equilibrando el follaje. En ejemplares más maduros, realiza una poda ligera eliminando ramas muertas, enfermas o que se cruzan.
En árboles en espaldera, corta las ramas laterales a unos 10 centímetros del brazo principal y elimina las ramas que crecen hacia atrás.
4. Plantas perennes
Plantas como geranios, hostas o astilbes también requieren poda en primavera para estimular su crecimiento y floración.
El objetivo principal al podar perennes es eliminar partes muertas y aclarar el conjunto, cortando los tallos más viejos desde la base.
También puedes dividir algunas perennes para rejuvenecerlas y multiplicarlas. Para ello, levanta con cuidado el cepellón con una horquilla, separa los rizomas o raíces con un cuchillo afilado y planta las nuevas matas donde prefieras en tu jardín.
5. Cespedes ornamentales
Las gramíneas ornamentales aportan ligereza y movimiento al jardín.
Para mantenerlas sanas y favorecer su crecimiento, poda a principios de primavera, justo antes de que emerja el nuevo crecimiento.
Para podar el césped ornamental, primero ata un cordel alrededor del mechón para mantenerlo compacto y facilitar el corte. Luego, corta el conjunto según el tamaño y la especie, entre 10 y 20 centímetros del suelo.
Usa siempre una tijera de jardín afilada para evitar dañar los tallos. Finalmente, retira el cordel y limpia los restos de poda para prevenir enfermedades y plagas.
6. Setos
Los setos suelen ser de arbustos perennes o caducifolios que requieren podas regulares para conservar su forma y densidad.
Se aconseja podar al menos dos veces al año: en primavera y verano. Esto favorece un crecimiento uniforme y ayuda a prevenir enfermedades.
Para la poda utiliza tijeras manuales o eléctricas específicas para setos. Da forma ligeramente cónica cortando los laterales inclinados, así facilitarás el desagüe y evitarás la acumulación de humedad.
Evita podar de forma excesiva para mantener el vigor y la densidad del seto.
En resumen, podar tus plantas es un paso esencial para preparar el jardín para el verano, fomentando el crecimiento y la floración. Infórmate bien de las particularidades de cada especie y adapta la poda a su tipo y edad.
Así disfrutarás de un espacio verde, florido y armonioso durante toda la temporada estival.
