Pothos, cómo cultivarlo en maceta: paso a paso

Pothos: Cómo Cultivarlo en Maceta Paso a Paso

Propiedades principales del Pothos

El pothos es una planta de la familia de las Aráceas, originaria de las selvas tropicales americanas. Es muy valorada como planta de interior por su belleza y su capacidad para purificar el aire. En este artículo descubriremos sus beneficios y por qué es una excelente opción para tu colección de plantas.

El pothos destaca por su aspecto elegante y sofisticado, con hojas ovaladas y brillantes que crecen en tallos largos. Además, es una planta resistente y fácil de cuidar, perfecta para principiantes. Necesita abundante luz, pero sin exposición directa al sol, y un sustrato bien drenado y fertilizado para prosperar.

Entre sus principales virtudes está su capacidad para limpiar el aire. La NASA estudió su eficacia en la eliminación de contaminantes como benceno, formaldehído y tricloroetileno, comunes en ambientes cerrados, lo que mejora notablemente la calidad del aire en interiores.

Más allá de su función purificadora, el pothos posee propiedades medicinales. Contiene compuestos activos como la arudina, un glucósido con efectos anticoagulantes, útil para prevenir problemas cardiovasculares. Tradicionalmente, su extracto se ha usado para aliviar dolores de cabeza, náuseas, fiebre y reumatismos.

Además, se ha comprobado que esta planta ayuda a aumentar la productividad y reducir el estrés. Estudios demostraron que tener pothos en oficinas incrementa el bienestar y la eficiencia de los trabajadores.

En definitiva, el pothos es una planta hermosa que aporta múltiples beneficios para la salud y el entorno. Si buscas una planta para tu hogar o lugar de trabajo, esta es una opción ideal: mejora el aire, ofrece propiedades saludables y eleva la productividad.

Cómo cultivar el pothos en maceta

El pothos es una planta muy popular para añadir un toque de naturaleza en casa u oficina. Una de sus ventajas es que puede cultivarse en macetas de vidrio o terrarios, ideales para espacios pequeños. Te explicamos paso a paso cómo hacerlo en un frasco.

Elige la maceta y el sustrato

La maceta debe adaptarse al tamaño de la planta, aunque una maceta transparente resalta las raíces y el suelo. Utiliza un sustrato fértil y con buen drenaje, ya que el pothos necesita evitar encharcamientos para prevenir la pudrición de las raíces.

Planta el pothos

El pothos es fácil de cuidar y puede plantarse directamente en la maceta. Coloca la planta en el centro y cúbrela con tierra, presionando suavemente alrededor de las raíces.

Añade grava o carbón activo

Coloca una capa de grava o carbón activo de unos 1,5 cm sobre la tierra para mantener el sustrato aireado y fresco, evitando la compactación del suelo.

Riega con moderación

Agrega agua en el fondo del frasco hasta nivelar con la capa de grava o carbón, evitando excederte para no provocar pudrición radicular.

Ubica en un lugar luminoso

El pothos requiere mucha luz para la fotosíntesis, pero sin sol directo que pueda quemar sus hojas. Coloca la maceta en una zona bien iluminada y protegida.

Mantenimiento y cuidados

  • Revisa con regularidad el nivel de agua y procura que el sustrato esté húmedo, pero nunca encharcado.
  • Si la tierra seca, añade un poco de agua en el fondo nuevamente.
  • Poda la planta para controlar su tamaño si comienza a crecer demasiado para la maceta.
  • Fertilízala cada 2-3 meses con abono vegetal para mantenerla saludable y vigorosa.