Posos de café, échalos en el fregadero: no podrás prescindir de ellos jamás

Por qué debes tirar los posos de café por el fregadero: beneficios sorprendentes

Un breve repaso a la historia del café, la bebida más popular del mundo

El café es la bebida más consumida a nivel mundial, y su popularidad tiene una larga historia detrás. Originario de África, específicamente en Etiopía, el café comenzó a cultivarse en terrenos con altitudes de hasta 1.300 metros y un clima propicio para su desarrollo. Su nombre proviene de la región de Kaffa.

Originalmente, los granos de café se utilizaron de diversas formas hasta que se descubrió que al prepararlo como bebida caliente resultaba delicioso. Con el paso del tiempo, el café se popularizó no solo como bebida, sino también como condimento para realzar sabores en la cocina. Para el año 1200 ya se tostaban y molían los granos.

A finales del siglo XV, surgieron los primeros cafés y espacios de degustación en ciudades como La Meca, Medina e Istanbul, donde se disfrutaba la bebida en compañía para socializar. Fue en Europa, gracias a los comerciantes venecianos en el siglo XVII, que el café se introdujo y se extendió rápidamente, convirtiéndose en un elemento esencial hasta hoy.

¿Por qué tirar los posos de café por el fregadero?

Actualmente, los posos de café tienen múltiples usos domésticos y para el cuidado personal, aunque hay un método poco conocido que los convierte en un aliado para mantener limpio el fregadero. En vez de desecharlos sin más, puedes aprovecharlos para evitar atascos y limpiar las tuberías de manera natural.

Para hacerlo, primero coloca los posos en un recipiente y viértelos lentamente cerca del desagüe del fregadero. Luego, abre el grifo con un chorro intenso de agua y déjalo correr. Los posos se desplazarán por las tuberías, ayudando a despejarlas y produciendo un ruido característico que indica que el desagüe está desbloqueado.