Portulaca Grandiflora, poca gente conoce este increíble truco

Portulaca Grandiflora: El truco sorprendente que pocos conocen para multiplicarla

Solo unas pocas personas saben lo especial que es la Portulaca Grandiflora. Gracias a este sencillo truco, podrás obtener muchas plantas nuevas a partir de la que ya tienes. Te mostramos cómo hacerlo paso a paso.

¿Qué es la Portulaca Grandiflora?

La Portulaca grandiflora es una planta anual de tamaño reducido que destaca por su hermosa y colorida floración. Sus ramas no superan los 20 centímetros y están cubiertas de hojas pequeñas y finas en forma de aguja, de unos 2 a 3 centímetros de largo.

Las flores, con forma de copa o simples, se presentan en una amplia gama de colores: blanco, rosa, naranja, amarillo y rojo. Es una planta muy fácil de cultivar que no requiere cuidados especiales.

Cómo multiplicar la Portulaca Grandiflora: el método infalible

El secreto está en enraizar las hojas de la Portulaca grandiflora. El proceso es sencillo y obtenerás resultados en poco tiempo. Primero, selecciona una rama muy sana y verde para asegurar buenos resultados.

Antes de cortar, desinfecta las herramientas con alcohol y un paño limpio. Luego, con cuidado, retira todas las hojas de la rama sin dañar el tallo.

Prepara una maceta rectangular con sustrato húmedo y coloca las hojas que has retirado, asegurándote de que la parte que estaba unida a la planta toque la tierra. Coloca también la rama en el sustrato.

Riega suavemente con un pulverizador y sitúa la maceta en una zona semisombra con buena luz indirecta.

Mantén el sustrato húmedo sin que se encharque y riega cada día. En alrededor de 30 días comenzarás a ver los primeros brotes y raíces formándose tanto en las hojas como en la rama.

Cuando las raíces estén desarrolladas, trasplanta cada planta por separado a su propia maceta y continúa cuidándolas hasta que crezcan.

Consejos para cuidar tus nuevas plantas

La Portulaca grandiflora puede crecer tanto en maceta como directamente en el jardín, dependiendo del espacio disponible. Al principio, es mejor mantener los plantines en macetas para controlar mejor su desarrollo.

Esta planta necesita mucha luz solar directa para florecer; si está en sombra, no dará flor. Por eso, es vital colocarla en un lugar soleado.

En cuanto al riego, es importante mantener una frecuencia moderada y regular, dejando secar la tierra entre riegos para evitar encharcamientos, ya que es tolerante a la sequía.

Prefiere climas templados y no soporta bien las temperaturas bajas. En regiones como Italia, suele florecer a finales de la primavera.

El sustrato debe ser bien drenado; si el suelo no lo es, añade materiales para mejorar el drenaje. El abono no es imprescindible, pero si decides usarlo, evita los fertilizantes para plantas verdes, pues pueden reducir la floración.