¿Por qué tanta gente frota una patata en la puerta de su casa: la razón curiosa?

Por qué tantas personas frotan una patata en la puerta de entrada: el curioso motivo

Cómo limpiar puertas de madera sin dañarlas

Al equipar una casa, es fundamental cuidar cada detalle que define los distintos ambientes. Esto no solo incluye muebles y accesorios, sino también las puertas de madera, tanto interiores como exteriores, que requieren una limpieza adecuada para evitar daños.

¿Cómo podemos conservarlas en perfecto estado sin usar productos agresivos o inapropiados? A continuación, te ofrecemos algunos consejos prácticos para mantener tus puertas limpias y protegidas.

Cuidado especial para puertas de madera

Las puertas de madera varían en tipo y color, pero todas necesitan un mantenimiento cuidadoso. El uso de productos inadecuados, como alcohol, amoníaco o detergentes abrasivos, puede dañar la madera, dejándola opaca o sin brillo.

En lugar de estos, es mejor recurrir a remedios naturales y caseros, que cuidan la madera sin efectos adversos.

Las puertas exteriores, en particular, están más expuestas a manchas, huellas y los efectos del clima como lluvia, viento o granizo. Por eso, conviene prestar atención no solo a la limpieza, sino también a la pintura empleada. Hay pinturas resistentes e impermeables que protegen la madera y evitan daños por la intemperie.

La patata, un remedio natural ideal para limpiar puertas de madera

Un excelente limpiador natural es la patata. Este ingrediente, fácil de encontrar en cualquier cocina, no solo es útil para preparar alimentos sino también para la limpieza de puertas de madera.

Una buena práctica es aprovechar patatas que hayan germinado y que ya no se puedan consumir para evitar desperdicios.

Para limpiar necesitarás solo una patata y un paño de algodón. Primero, lava la patata y córtala por la mitad.

El procedimiento a seguir

Frota la mitad de la patata sobre la superficie de la puerta, asegurándote de pasar también por los tiradores. La patata protege la pintura y elimina manchas sin dañarla.

Después, pasa un paño húmedo y bien escurrido sobre la puerta para eliminar cualquier residuo de suciedad y evitar marcas o rayas.

Al finalizar, tu puerta lucirá limpia y con un brillo renovado como nunca antes.