¿Por qué la planta de albahaca del supermercado siempre se seca? Descubre la razón
La planta de albahaca que compramos en el supermercado suele marchitarse en cuanto la llevamos a casa. ¿A qué se debe este problema tan común? Aquí te explicamos las causas y cómo actuar rápido para recuperarla.
Albahaca: cuidados esenciales para mantenerla saludable
La albahaca es una planta aromática imprescindible en la cocina mediterránea. Su fragancia y su verde intenso alegran cualquier espacio. Sin embargo, las plantas que se compran en supermercados tienden a secarse poco después de llegar al hogar.
Los expertos en jardinería afirman que estas plantas están preparadas para durar poco tiempo como parte de una estrategia comercial, que busca que el consumidor vuelva a comprar pronto. Por eso, lo ideal es adquirirlas en viveros especializados, aunque también hay trucos para recuperar un plantón comprado en el supermercado.
En realidad, la albahaca no requiere cuidados complicados y es perfecta para quienes no tienen mucha experiencia con las plantas. Las causas del marchitamiento no son culpa del comprador, sino que responden a factores externos.
Por qué la albahaca del supermercado se seca: causas frecuentes
Cuando trasladas la planta desde el supermercado hasta tu casa, es común que se seque rápidamente. Probablemente ha estado expuesta durante días a luz artificial y temperatura controlada. Cambiar a un ambiente con luz natural y temperatura variable puede provocarle un estrés que cause el marchitamiento e incluso la muerte parcial.
Lo recomendable es dejar que la planta se recupere del cambio y colocarla cerca de una ventana para que se adapte poco a poco a su nuevo entorno.
También es fundamental mantener el sustrato siempre ligeramente húmedo. Es posible que los plantones no estén bien hidratados al momento de la compra. Al llegar a casa, riega de forma gradual, evitando que la tierra se empape de golpe.
Si quieres ir un paso más allá, trasplanta la albahaca a una maceta con tierra fértil y suelta. Utiliza fertilizantes ricos en nitrógeno, preferentemente líquidos, para favorecer su recuperación.
Con paciencia y cuidados sencillos, la planta puede revivir y adaptarse bien a su nuevo hogar.
