¿Por qué sentimos ese olor extraño en las manos al tocar monedas?
Seguramente te habrás dado cuenta de que las monedas, al sostenerlas en la mano, desprenden un olor peculiar. Sabemos que las monedas suelen estar llenas de gérmenes, por lo que es recomendable lavarse las manos cada vez que las tocamos. Pasan de mano en mano, por lo que no son precisamente un objeto higiénico.
Se aconseja desinfectar las manos o, mejor aún, lavarlas con agua y jabón después de haberlas manejado. Así eliminamos los gérmenes y el olor desagradable también desaparece. Sin embargo, debes saber que el olor que percibimos no es el propio de las monedas, sino que tiene un origen muy distinto al que imaginamos.
¿Qué provoca ese olor extraño al tocar monedas?
No son las monedas en sí las que huelen mal. Lo que genera ese olor desagradable en nuestras manos tras tocarlas es una reacción química entre el metal y la piel. Este contacto desencadena una reacción que provoca ese olor característico.
El metal no tiene olor propio. Lo que ocurre es que la reacción química entre algunos compuestos de la piel y el metal produce este aroma. El metal influye sobre ciertas sustancias humectantes de nuestra piel, haciendo que los átomos de metal reciban electrones de la piel. De ahí surge este olor tan particular.
Las sustancias secretadas por la epidermis interactúan con los átomos metálicos, cargando el metal con una carga negativa. Esta negatividad genera un compuesto llamado 1-octen-3-ol, conocido como olor a moho o a hongos, que es el responsable del aroma desagradable que percibimos en las manos después de tocar monedas.
Por tanto, las monedas en sí no huelen mal. Este olor aparece como consecuencia de la reacción química y es más intenso en monedas viejas. No es cierto que el olor provenga del material metálico o de las monedas mismas, como muchos creen.
Bacterias en el dinero
Como se mencionó al inicio, no solo es el olor lo que hace recomendable lavarse las manos después de tocar monedas, sino también la gran cantidad de bacterias que contienen. Ya sean monedas o billetes, el dinero alberga una gran cantidad de gérmenes, y diversas investigaciones lo confirman.
Según un estudio de la Universidad de Oxford, la corona danesa es la moneda más contaminada del mundo, con hasta 40.000 bacterias. Le sigue el franco suizo con 32.000 bacterias, mientras que el euro está relativamente limpio, con alrededor de 11.000 bacterias. Por eso, recuerda siempre lavarte las manos tras manipular dinero.
