¿Por qué los congeladores no tienen luz integrada?
¿Alguna vez te has preguntado por qué el frigorífico tiene luz interior y el congelador no? La respuesta no es tan conocida, pero en realidad es bastante sencilla.
Historia y función del congelador
El comercio de productos congelados comenzó en 1928, aunque el congelador doméstico apareció mucho después, en la década de 1940. Básicamente, se trata de un aparato diseñado para conservar alimentos mediante la congelación y existen distintas modalidades.
Cuando compras un frigorífico, casi siempre incluye un compartimento congelador, grande o pequeño, con o sin cajones. Sin embargo, a diferencia del frigorífico, este suele carecer de luz interior. Aunque parezca un detalle menor, en realidad tiene una razón lógica, y hoy en día algunos modelos modernos ya incluyen iluminación en el congelador.
Más adelante veremos las causas principales por las que tradicionalmente los congeladores no incorporaban luz, aunque también hay que considerar que se abren menos por la noche en comparación con el frigorífico, donde solemos coger agua, leche o alimentos para un tentempié o desayuno.
Razones por las que el congelador no tiene luz
Hay un motivo claro tras la ausencia de luz en el congelador, y está enfocado en el beneficio del usuario. El uso del frigorífico y del congelador no es igual, ya que el frigorífico se abre con mucha más frecuencia y por periodos más largos.
Esta elección no responde a un ahorro económico, sino a una decisión de diseño por parte de los ingenieros. Además, el acumulamiento de escarcha podía cubrir la bombilla rápidamente y hacerla inútil. Sin embargo, hoy en día esto ha cambiado.
Los modelos actuales de frigoríficos y congeladores generalmente incluyen luz en su interior, gracias a que muchos congeladores cuentan con tecnología “no frost”, que evita la formación de escarcha. Así, la luz nunca queda oculta tras el hielo.
Por eso, en los modelos más modernos casi siempre encontraremos luz dentro del congelador, a diferencia de los antiguos sin sistema No Frost. Aun así, la luz en el congelador tiene poca utilidad, ya que normalmente apenas se abre de noche y, cuando ocurre, basta con encender la luz momentáneamente.
La iluminación en el frigorífico
En cambio, el frigorífico sí cuenta con luz interior porque se abre constantemente durante el día. Esta iluminación facilita identificar los alimentos de forma rápida y eficaz.
En cuanto al tipo de bombilla, se ha evolucionado del incandescente tradicional a las luces LED, que se han vuelto comunes en los electrodomésticos recientes. Las ventajas de las luces LED incluyen:
- Menor consumo energético
- Luz fría que no calienta el interior
- Mayor eficiencia y durabilidad
