Por qué los jardineros expertos nunca riegan los tomates por la noche
Los tomates son una de las hortalizas más gratificantes de cultivar, pero también pueden ser exigentes. Un hábito sencillo puede marcar la diferencia en tu cosecha: el momento en que los riegas. Aunque parece inofensivo darles agua en la fresca noche, los jardineros con experiencia saben que es un gran error. Aquí te explicamos por qué se debe evitar regar tomates al atardecer y qué hacer en su lugar.
1. Regar por la noche favorece las enfermedades fúngicas
Los tomates no toleran estar húmedos y frescos durante la noche. Al regar por la tarde, la humedad permanece en hojas y suelo por horas. Sin el sol que la seque, se favorecen enfermedades como:
- Tizón: manchas marrones que se extienden y pueden terminar con la planta.
- Oídio: una capa blanca y polvorienta que debilita el crecimiento.
- Mancha de Septoria: pequeñas manchas negras que amarillean y caen las hojas.
Los hongos prosperan en ambientes oscuros y húmedos, y el riego nocturno crea condiciones perfectas para su desarrollo.
2. Las raíces frías y mojadas estresan la planta
Los tomates prefieren el calor. Al caer la noche, las temperaturas bajan y el agua fría en el suelo enfría las raíces. Las raíces estresadas no absorben bien los nutrientes, lo que provoca:
- Crecimiento más lento
- Hojas amarillentas
- Menor producción de flores y frutos
Regar en la mañana, cuando el suelo se calienta rápido, mantendrá las raíces activas y saludables.
3. Hojas mojadas durante la noche atraen plagas
La humedad atrae a plagas, especialmente si se mantiene durante toda la noche. Áfidos, moscas blancas y mosquitos de los hongos adoran las hojas húmedas de tomate. Al encontrarlas, se multiplican rápidamente, debilitando las plantas y propagando enfermedades.
4. El riego nocturno provoca frutos agrietados
Si las plantas permanecen en suelo frío y húmedo toda la noche y luego se calientan rápidamente en la mañana, los frutos pueden hincharse demasiado rápido, causando grietas. Estas aberturas no solo afectan la apariencia, sino que también invitan a la pudrición y las plagas.
5. El riego matutino es siempre la mejor opción
Los jardineros expertos riegan temprano por la mañana por buenas razones:
- Las hojas se secan rápido, lo que reduce el riesgo de hongos
- Las plantas absorben agua cuando más la necesitan durante el día
- El suelo mantiene una humedad constante, reduciendo el estrés y mejorando la calidad del fruto
Si no puedes regar en la mañana, procura hacerlo al inicio de la tarde, pero nunca después del atardecer.
6. Cómo regar correctamente los tomates
Para mantener tus plantas saludables y productivas, sigue estos consejos:
- Riega en la base: mantener las hojas secas previene enfermedades.
- Riegos profundos y espaciados: humedece bien el suelo 2 o 3 veces por semana en vez de hacerlo superficial y frecuente.
- Aplica mantillo alrededor de la base: ayuda a conservar la humedad y evita el salpicado que propaga enfermedades.
- Usa riego por goteo o manguera exudante: lleva el agua directamente a las raíces sin mojar el follaje.
Conclusión
Rociar agua en el momento equivocado puede parecer un error menor, pero arruina la cosecha de tomates. Los jardineros con experiencia siempre riegan en la mañana, manteniendo las hojas secas y las raíces felices. Evita regar al anochecer y disfrutarás de plantas más sanas y frutos jugosos, sanos y llenos de sabor.
