Cómo usar los posos de café en el horno: ¡el resultado en 10 minutos te sorprenderá!
No debes tirar los posos de café nunca. Para los amantes del café, este residuo es un recurso diario muy valioso. Te explicaremos cómo aprovecharlos para que no tengas que comprar otros productos, ya que podrás crear soluciones naturales en casa usando este simple ingrediente.
Los posos de café son muy beneficiosos porque están cargados de nutrientes, lo que los convierte en un fertilizante perfecto para las plantas. Se usan habitualmente para estimular su crecimiento y evitar que compres fertilizantes caros. Pero no es su único uso.
Posos de café: por qué es importante secarlos en el horno
Los posos de café no solo son un fertilizante natural, sino que también son excelentes para repeler insectos. Esto se debe a algunos compuestos que contienen, como la cafeína y los diterpenos, que resultan tóxicos para varios insectos.
Actúan como repelentes sobre todo contra mosquitos, moscas, cucarachas y mosquitos de la fruta. A continuación, te mostraremos cómo preparar un repelente natural con café. Eso sí, debes contar con posos de café primero. Te detallamos todo lo necesario para que puedas hacerlo tú mismo.
Cómo preparar los posos de café
Primero, recoge los posos de café frescos de la cafetera. Estarán húmedos, así que debes secarlos en el horno durante pocos minutos hasta que queden completamente secos. Si hace buen tiempo, puedes evitar el horno y dejarlos secar al sol, sobre el alféizar de una ventana.
Cuando estén secos, colócalos sobre un papel de aluminio. Luego, solo necesitas una cerilla para quemar ligeramente el café seco. Se generará una especie de incienso natural que alejará los insectos. Es un método muy sencillo que puedes usar cuando quieras.
Otras formas de usar el café como repelente de insectos
Este no es el único modo de emplear el café para repeler insectos. Por ejemplo, puedes preparar una mezcla con partes iguales de café líquido, vinagre y agua; por ejemplo, un vaso de cada uno.
Introduce la mezcla en un pulverizador y agítala antes de usar. Puedes rociar esta solución sobre la tierra, las hojas de las plantas y los alféizares. El olor resultante mantendrá alejados a los insectos. Así habrás descubierto un nuevo repelente natural que vale la pena probar.
