Podar los tomates: evita este error que hace que se pudran en pocos días

Cómo Podar los Tomates: El Error que Nunca Debes Cometer para Evitar que se Pudran en Pocos Días

Cuidados básicos para unas plantas sanas y productivas

Conseguir plantas de hortalizas sanas y vigorosas requiere conocer algunos secretos fundamentales. No solo es importante regar y cuidar la planta, sino también realizar una poda adecuada. Por ejemplo, para prevenir enfermedades, las hojas nunca deben mojarse, y el riego debe aplicarse lentamente en la base de la planta.

Cuando la planta empieza a formar sus primeros frutos, es vital aumentar la cantidad de agua. Dado que la mayoría de los vegetales y frutas están compuestos principalmente por agua, hay que ser generosos en el riego. También es fundamental nutrir la planta para garantizar un buen desarrollo.

La poda en los tomates: por qué y cómo hacerla correctamente

Estas reglas son válidas para casi todas las hortalizas, pero cada una requiere cuidados específicos. Hoy nos centraremos en las tomateras y la forma correcta de podarlas. No es algo al azar; una poda mal realizada puede afectar gravemente la salud de la planta y reducir su producción de frutos. En el siguiente apartado detallamos el procedimiento.

Cómo podar las tomateras sin errores

Para favorecer el crecimiento saludable de los tomates, la poda es imprescindible. Sin embargo, no todos los tipos de tomate necesitan el mismo tratamiento. Algunas variedades crecen de manera indefinida, mientras que otras se detienen tras producir cierto número de flores.

En el caso de los tomates de crecimiento vertical, hay que eliminar periódicamente los brotes laterales, conocidos como “chupones”. Estos brotes suelen salir en la base de las hojas y deben ser cortados para evitar un exceso de inflorescencias.

Algunos chupones pueden dejarse, ya que contribuyen a que la planta produzca más frutos. Pero es importante no excederse: si no se eliminan, la calidad del fruto disminuye y la planta necesitará más agua y nutrientes. Por eso, es recomendable iniciar la poda de estos brotes para mantener el equilibrio.

La poda de los chupones debe hacerse cuando midan alrededor de 5 centímetros. Hay que tener cuidado de no romperlos, realizando cortes limpios con tijeras bien afiladas y limpias. Los brotes podados pueden dejarse en el suelo para que se descompongan y enriquezcan la tierra.

Además, es necesario podar la rama principal del tomate para evitar que la planta crezca en exceso. Este proceso, llamado despuntado, consiste en cortar la parte superior del tallo justo después de la última hoja.

Esta técnica es especialmente útil en tomates trepadores, que tienden a alcanzar gran altura.

Con estos conocimientos sobre el cuidado y la poda de las tomateras, ya puedes cultivarlas en tu jardín o incluso en balcones para disfrutar de tomates frescos y saludables durante toda la temporada.