Peróxido de hidrógeno en la lavadora: el efecto inesperado en la ropa
Una solución sorprendente para el lavado diario
Las tareas del hogar son inevitables y, aunque contemos con ayuda profesional, conocer trucos efectivos siempre resulta útil para facilitar estas labores. En particular, el lavado de ropa diario puede mejorarse con métodos poco conocidos, como el uso del peróxido de hidrógeno en la lavadora.
Este producto, comúnmente utilizado para desinfectar heridas, tiene propiedades que lo convierten en un aliado excepcional para la limpieza y el cuidado de la ropa. Aplicado correctamente, puede resolver problemas comunes de lavado de manera sencilla y eficaz.
Consejos prácticos para el cuidado de la ropa en la lavadora
La lavadora se ha convertido en un electrodoméstico indispensable, tanto para familias numerosas como para personas solteras que no disponen tiempo para lavar a mano. Una máquina moderna, eficiente y con función de ahorro energético es ideal para reducir costes y optimizar resultados.
Es recomendable siempre llenar la lavadora para aprovechar el ciclo completo y limpiar el interior al menos una vez por semana. Realizar un lavado vacío ayuda a eliminar residuos de detergente y suavizante, manteniendo el aparato en buen estado.
Además, existen otros trucos sencillos que pueden marcar la diferencia y mejorar la higiene y conservación de las prendas.
Peróxido de hidrógeno en la lavadora: el truco de los expertos
El peróxido de hidrógeno es un potente desinfectante y quitamanchas que muchos desconocen como complemento para la colada. Su uso habitual es en el cuidado de heridas, pero también funciona de maravilla para eliminar manchas y desinfectar la ropa sin dañar sus fibras.
Para usarlo correctamente en la lavadora, se recomienda emplear peróxido de hidrógeno de 34 volúmenes, ya que el común en hogares ronda los 10 volúmenes y es menos efectivo para este propósito.
Antes de manipular el producto, use guantes para proteger la piel. Prepare la siguiente mezcla en un recipiente:
- 300 ml de peróxido de hidrógeno de 34 volúmenes
- Una cucharada de ácido cítrico
- 1 litro de agua
Mezcle hasta obtener una solución líquida que actúa como desinfectante y saneante para la ropa, muy delicada y sin efectos blanqueadores, por lo que no daña ni decolora prendas coloridas.
Esta mezcla debe verterse en el compartimento de lejía o blanqueador de la lavadora, nunca junto con el detergente, para conservar sus propiedades. Así, la ropa quedará limpia, desinfectada y protegida contra bacterias y gérmenes.
