Passiflora: cultivo, cuidados, trasplante y floración
La passiflora es una planta trepadora originaria de América tropical, reconocida por sus flores espectaculares y únicas. Sus hojas presentan variadas formas, un fenómeno curioso causado por la acción de las mariposas. Estas prefieren ciertos tipos de hojas para depositar sus huevos, y cuando las orugas las devoran, la planta reacciona produciendo nuevas hojas con formas diferentes.
Si decides cultivar esta hermosa planta decorativa, podrás mantenerla saludable siguiendo los consejos que te ofrecemos en este artículo sobre su plantación, cuidados, trasplante y floración.
Consejos para cultivar y cuidar la passiflora
1. En primer lugar, debes saber que la passiflora no es resistente al frío. Por ello, es preferible cultivarla en maceta en lugar de plantarla directamente en tierra.
Sin embargo, en regiones de clima suave, algunas variedades como Passiflora caerulea y Passiflora lutea pueden crecer en el suelo.
La passiflora azul tolera temperaturas de hasta -5 ºC.
2. La plantación se realiza en primavera o en otoño, cuando el riesgo de heladas haya desaparecido, durante cualquiera de estas dos estaciones.
3. Aunque puede crecer en distintos tipos de suelo, se desarrollará mejor en uno rico y bien drenado. El uso de mantillo orgánico será muy beneficioso.
Elige un lugar luminoso y protegido del viento. En el jardín, debes contar con bastante espacio, ya que la passiflora puede alcanzar entre 6 y 10 metros de largo, con hojas de hasta 10 cm.
- La passiflora azul produce flores de 10 a 15 cm de diámetro y frutos amarillo-anaranjados. Estos frutos son comestibles, aunque no tienen relación con los frutos de la pasión del granadilla (Passiflora edulis).
4. Como planta trepadora, la passiflora necesita un soporte vertical u horizontal para sujetarse. Es ideal colocarla junto a un muro, una pérgola o un enrejado.
5. Después de plantarla, riega de forma regular y abundante, especialmente durante la primavera, ya sea en maceta o en tierra.
- Realiza los riegos en la mañana o al atardecer, siempre al pie de la planta, evitando mojar hojas o flores.
- Durante el invierno, reduce los riegos para evitar un exceso de humedad y suspende la fertilización.
- En primavera, añade abono orgánico de liberación lenta o compost para las plantas jóvenes.
- En plantas ya establecidas, espera al inicio del verano para aportar fertilizantes, solo en caso de deficiencia (se detecta por crecimiento débil y pocas flores).
- Fertiliza una vez al mes con dosis bajas hasta agosto y luego corta la fertilización.
6. La poda se realiza tras la floración, eliminando las flores marchitas conforme aparecen y reduciendo a la mitad los brotes del año.
- Para estimular la floración en plantas viejas (4-5 años), poda en marzo.
- Si el invierno ha sido duro, corta todas las ramas y riega frecuentemente hasta que la planta se recupere.
- Si las partes aéreas se han ennegrecido en otoño o invierno, espera a finales de la primavera para podarlas al ras.
- Una poda adecuada favorecerá una próxima floración abundante.
7. En el jardín, protege la base en invierno con un espeso mantillo y un velo para resguardar del frío.
- En zonas muy frías, es mejor cultivarla en maceta y resguardarla antes de las heladas.
- En maceta, mantén la planta en un lugar luminoso dentro de casa y vuelve a sacarla al exterior en mayo.
¿Cómo hacer esquejes de passiflora?
Aquí te explicamos en vídeo cómo propagar la passiflora mediante esquejes.
Características de la passiflora azul (Passiflora caerulea)
Te mostramos en vídeo sus flores y frutos singulares.
