Orquídeas: el truco asiático para mantenerlas vivas y saludables durante años
Cuidado básico para una orquídea abundante
Las orquídeas requieren, al igual que cualquier planta, atención y cuidados para mantenerse saludables a largo plazo. Si sigues algunos métodos naturales, podrás disfrutar de orquídeas vigorosas y con raíces y hojas nuevas durante todo el año.
Existe una técnica sencilla originaria de Asia que ayuda a que las orquídeas desarrollen raíces fuertes y crezcan nuevas hojas. Para aprender a revitalizarlas, te recomendamos seguir las instrucciones que te presentamos a continuación.
Características principales de las orquídeas
Las orquídeas son símbolo de belleza y delicadeza. Estas elegantes flores, originarias de zonas tropicales y subtropicales, se cultivan ampliamente, también en climas como el italiano. Destacan por sus hojas carnosas y sus flores coloridas y vistosas.
En el mercado predominan tres tipos, especialmente la popular Phalaenopsis o “orquídea mariposa”. Se adaptan muy bien al interior de los hogares, con temperaturas alrededor de 20 °C, en lugares luminosos, húmedos y sin exposición directa al sol.
Una orquídea saludable florece dos veces al año y requiere abonado continuo durante todo el año. En cuanto al riego, solo debe hacerse cuando la planta esté completamente seca. Por ser plantas muy delicadas, que crecen en suelos poco densos, es fundamental evitar el exceso de agua.
Cómo revivir una orquídea paso a paso
Para devolverle vida a una orquídea, favorecer su crecimiento y que desarrolle raíces fuertes, puedes aplicar este método asiático:
- Primero, toma la planta y limpia las raíces retirando toda la tierra.
- Con una tijera, corta todas las raíces dañadas o secas hasta dejar solo el tallo central con las hojas necesarias.
- Lava cuidadosamente la orquídea y seca sus hojas con un algodón o paño suave.
- Machaque un ajo en un mortero hasta obtener una pasta y colócala en el fondo de un recipiente de vidrio.
- Agrega agua y filtra esta mezcla en otro recipiente para obtener un jugo de ajo limpio.
- Sumerge la orquídea en un vaso con un tercio de jugo de ajo durante 20 minutos.
- Luego, deja secar la planta en un vaso limpio.
- Corta la parte superior de una botella de plástico para crear un pequeño vaso.
- Coloca la parte superior invertida sobre el fondo del vaso anterior.
- Introduce las raíces de la orquídea dentro del cuello de botella.
- Agrega un poco de agua sin mojar las raíces directamente; el agua se evaporará y mantendrá la humedad adecuada.
- Cada dos días, rocía la planta con un poco de agua para humedecerla.
- En aproximadamente un mes, la orquídea desarrollará raíces nuevas y hojas sanas y robustas.
Consejos para cuidar tus orquídeas
- Planta las orquídeas en macetas transparentes para que sus raíces reciban la luz que necesitan para crecer.
- Usa macetas que garanticen buena ventilación y permiten la oxigenación de las raíces.
- Riega las orquídeas sumergiendo temporalmente la maceta en un recipiente con agua.
- Evita usar agua con cloro; es mejor emplear agua de lluvia o destilada para rociar y regar.
- Ubica tus orquídeas en lugares húmedos como baños, cocinas o invernaderos.
- Protege la planta de la luz solar directa y evita que las raíces estén encharcadas.
- Para que florezcan nuevamente, mantén una frecuencia adecuada de riego y fertilización.
- Limpia regularmente las hojas con un paño o algodón para eliminar el polvo.
- Asegura buena ventilación y temperaturas que no superen los 20 °C.
