Orquídeas: 5 consejos simples y efectivos para revitalizarlas

Orquídeas: 5 consejos sencillos y efectivos para revitalizarlas

Las orquídeas destacan entre las plantas más hermosas que todos queremos tener en casa. Sin embargo, pocos logran conservarlas saludables y con floración duradera tras la compra. El verdadero reto es mantener sus flores el mayor tiempo posible y conseguir que broten nuevos capullos.

Estas flores, muy apreciadas por sus colores vivos y aspecto exótico, aportan elegancia y personalidad a cualquier espacio. Aunque son plantas tropicales perennes, requieren cuidados específicos para mantenerse en óptimas condiciones.

Las orquídeas son una de las plantas de interior más sofisticadas, y muchas personas se desesperan cuando el follaje comienza a perder su brillo o a marchitarse. Pero no hay que rendirse: hacer florecer una orquídea es fácil si se conoce cómo cuidarla correctamente.

A continuación, te presentamos cinco recomendaciones prácticas y sencillas para cuidar tus orquídeas, ideales incluso para quienes carecen de experiencia con las plantas.

1) Revisa las raíces antes de regar

Antes de regar tu orquídea, observa las raíces. Si están opacas y grisáceas es momento de hidratarlas. Pero si las raíces lucen brillantes y verdes, no necesitan agua aún.

2) Evita el exceso de agua

El error más común al cultivar orquídeas es el riego excesivo, que provoca la pudrición de las raíces y la muerte de la planta. Riega abundantemente una vez por semana, siguiendo el consejo anterior. Además, asegúrate de que el agua drene bien, nunca dejes agua estancada en el plato y evita mojar el centro del follaje.

3) Vaporiza las hojas con frecuencia

Humedece las hojas de tu orquídea con un pulverizador diariamente si es posible. Esto crea un ambiente húmedo alrededor de la planta, lo cual es muy beneficioso para su salud.

4) Usa una bandeja humificadora

Para mantener la humedad del aire, coloca un lecho de bolas de arcilla o grava en una bandeja y pon encima la maceta de la orquídea. Mantén siempre un poco de agua en el fondo de la bandeja, pero evita que las raíces estén sumergidas para evitar que se pudran.

5) Fertiliza con moderación

Las orquídeas necesitan pocos nutrientes. Puedes usar un fertilizante especial para orquídeas o uno orgánico casero. Eso sí, dilúyelo bien y aplícalo solo cada quince días para evitar sobredosificación.

Durante la fase de crecimiento, cuando la planta produce hojas nuevas, utiliza un fertilizante rico en nitrógeno. En cambio, durante la floración, prefiere uno con mayor contenido de potasio. Si no sabes en qué etapa está tu orquídea, alterna ambos tipos de fertilizantes.