Orquídea con hojas amarillas: descubre este remedio
La orquídea es una flor hermosa y un símbolo de pasión. Cuando nos regalan una, suele tener un significado muy especial. Además, es una planta delicada que, para mantenerla radiante con el paso del tiempo, requiere cuidados adecuados.
Orquídea con hojas amarillas: aprende a detectarlo
Para cuidar bien una planta, es fundamental observarla con atención y reconocer a tiempo cualquier problema. Una orquídea sana presenta hojas firmes y brillantes, con flores rectas y abiertas. Mientras luzca así, no hay de qué preocuparse.
Hojas amarillas
Si notas que algunas hojas pierden su color verde y se vuelven amarillas, es momento de actuar rápido. Este síntoma puede indicar varios problemas. Si los abordas a tiempo con los cuidados adecuados, podrás salvar tu orquídea; de lo contrario, corre riesgo de morir.
Hojas amarillas con manchas negras
Cuando las hojas están amarillas y muestran manchas negras, probablemente estás regando en exceso tu orquídea. La solución es trasplantarla a un sustrato seco y reducir el riego. Antes de regar, verifica que la tierra esté seca pinchando con el dedo, ya que a veces la superficie se seca, pero el interior aún conserva humedad.
Si tienes miedo de excederte con el agua, puedes remojar la maceta en un recipiente con 3-4 cm de agua durante una hora. Así, la planta absorberá solo lo que necesita.
Si no quieres trasplantar de inmediato y el problema es reciente, intenta colocar papel absorbente en la tierra para eliminar el exceso de agua. Si en pocos días no hay mejoría, deberás cambiar el sustrato y la maceta.
Hojas amarillas y secas
Si las hojas amarillas lucen secas, puede deberse a demasiada luz solar directa o corrientes de aire. Las orquídeas necesitan luz y ventilación, pero nunca en forma directa. Trasládala a un lugar bien iluminado y ventilado, pero protegido de la luz intensa y del viento.
Otra causa puede ser baja humedad ambiental. Lo ideal es mantener un nivel de humedad cercano al 40%. Si el ambiente es muy seco, cambia tu orquídea de ubicación a un lugar más húmedo.
Hojas amarillas con agujeros
Si además de amarillas, las hojas tienen pequeños agujeros, lo más probable es que esté afectada por ácaros rojos. Puedes comprobarlo al observar pequeños insectos en la planta.
Para combatirlos, hierve unos dientes de ajo en medio litro de agua, deja enfriar la mezcla y rocíala sobre las hojas cada 3 o 4 días hasta que desaparezcan los ácaros.
Hojas con amarillamiento irregular
Si el amarillamiento en las hojas es irregular, probablemente sea por cochinilla, un tipo de parásito. Para eliminarla, disuelve un puñado de jabón de Marsella en un litro de agua y rocía la planta cada 2 o 3 días.
Hojas amarillas con causa desconocida
Si no se identifica la causa del amarillamiento, es posible que la planta tenga deficiencia de potasio. En ese caso, basta con aplicar un fertilizante rico en este elemento o, si vas a trasplantar, incorpora sustrato con alto contenido en potasio.
