No tires tu viejo cargador de móvil: repara con este sencillo truco
¿Qué hacer cuando tu smartphone funciona pero el cargador antiguo no? Hay varios motivos por los que este accesorio puede dejar de ser útil. Antes de tirarlo a la basura, vale la pena retroceder y aplicar algunos consejos de expertos. Los profesionales del sector tienen un pequeño truco para recuperar este cargador, ¿lo quieres saber?
Cómo reparar el cargador viejo del móvil
En el mercado existen muchos tipos de cargadores, desde los universales hasta los específicos que reemplazan a los dañados. Algunos vienen en una sola pieza y otros incluyen transformador y cable USB.
Es un accesorio fundamental, imposible prescindir de él ahora que el móvil es imprescindible en el día a día. ¿Pero es reparable? Aunque lo recomendable siempre es acudir a un técnico especializado, los apasionados de la tecnología pueden intentarlo con los siguientes materiales:
- Un cargador viejo, dañado o sin usar
- Tijeras para electricista
- Cinta aislante
- Conector nuevo
- Alicates
- Manga termo-retráctil resistente al calor
- Soldador de punta fina
El cargador actúa como transformador, modulando la carga y la tensión necesarias para recargar el móvil. Los fabricantes tratan de estandarizar estos modelos para que exista un cargador “universal” en caso de emergencia.
Consejos y soluciones para reparar cargadores
Estos cargadores no son muy complejos y, con algo de habilidad, es posible solucionar el problema. Eso sí, si dudas, mejor compra uno nuevo o llévalo a reparar a un profesional.
El cable interno tiene cuatro hilos principales: dos para la transferencia de datos y dos para la alimentación eléctrica que carga la batería.
Para localizar el daño, pela el cable y deja visibles los hilos. Así identificarás el problema fácilmente.
Después, une y suelda las partes de los hilos que están dañadas para asegurar una conexión definitiva.
Espera unos minutos y luego aísla la zona con cinta aislante o con una manga termo-retráctil. Es vital que el cable dañado quede bien aislado para evitar un cortocircuito cuando circula la corriente.
Los cargadores antiguos pueden ser más difíciles de manipular, por eso conviene evaluar bien los daños y riesgos antes de reparar.
